Su dedicación le llevó a conquistar una medalla de bronce en los Juegos de París 2024, un logro que refleja su constancia y pasión por el deporte. Profundamente ligado a su tierra natal, Menorca, encuentra en ella su raíz y su inspiración. Nil tiene una voluntad inquebrantable y vive muy conectado con aquello que le ilusiona, persiguiendo cada objetivo con el corazón.






“Con medalla o sin ella, yo iba a ser igual. Lo perfecto es enemigo de lo bueno.”
