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¿Qué es el testamento vital y para qué sirve?

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¿Qué es el testamento vital? | ViveMásVidas

Cuando hablamos de testamento siempre pensamos en un documento que recoge nuestras últimas voluntades en vida. Unas decisiones meditadas y tomadas en plenas facultades físicas y mentales que ponen negro sobre blanco nuestros deseos sobre nuestras prioridades más allá de nuestra vida.

Cuando hablamos de testamento siempre pensamos en un documento que recoge nuestras últimas voluntades en vida. Unas decisiones meditadas y tomadas en plenas facultades físicas y mentales que ponen negro sobre blanco nuestros deseos sobre nuestras prioridades más allá de nuestra vida.

Estas decisiones pueden afectar la situación financiera de otras personas tras un fallecimiento, pero también antes, si se produce una enfermedad larga. Sin embargo, hay también personas que en vida pierden el control de sus facultades físicas o mentales y para quienes las decisiones las toman otros en su nombre. Y no son sólo decisiones sobre una herencia, sino que son decisiones que pueden afectar incluso a la forma en la que se nos cuida o se nos mantiene con vida. Son personas que han sufrido un accidente o una enfermedad degenerativa y que han perdido la capacidad de comunicarse o de hacer entender a los demás su voluntad.

En algunos casos, se trata de enfermedades hereditarias para las que estamos predestinados, por lo que podemos dejar clara nuestra voluntad con respecto a todo antes de que el mal nos impacte. Sin embargo, en otros casos, nuestros seres queridos deben tomar las decisiones que nos afecten sin saber realmente qué queremos o qué nos gustaría porque nuestra incapacidad ha llegado de forma repentina.

Si somos capaces de mantener la mente fría y decidir en vida y en plenas facultades lo que queremos que se haga con nosotros o cómo se nos trate llegada una enfermedad que nos incapacite, podemos levantar una escritura de instrucciones previas o testamento de voluntades anticipadas.

Esto es lo que se conoce en lenguaje llano como testamento vital. Se trata de facilitar las decisiones más duras que puedan tener que afrontar nuestros familiares en casos de enfermedad grave.

Más en concreto, aunque cada caso es un mundo, el testamento vital es un documento en el que el titular expresa de forma inequívoca su voluntad de cómo ha de ser tratado o el tratamiento que se le deba dispensar dentro de las posibilidades de la ciencia médica y la legislación vigente en el supuesto de que llegara un estado de salud que le impida tomar ciertas decisiones o sea irreversible (ese en el que no hay expectativas de recuperación sin secuelas que impidan una vida digna).

 

¿Cómo hacer un testamento vital? | ViveMásVidas

¿Cómo hacer un testamento vital?

La figura legal clave en un testamento vital es un notario público, pues se trata de un documento que puede contener un contenido muy amplio, tanto como se desee, y que afecta a la estricta intimidad de una persona. Como cualquier otro testamento, es conveniente que una persona asesore de forma imparcial al interesado para que no establezca cláusulas de imposible cumplimiento o ilegales, y que deje por escrito las voluntades de forma clara y transparente.

Desde un punto de vista regulatorio, el testamento vital depende de las Comunidades Autónomas que son quienes lo regulan, aunque se establece la posibilidad de otorgarlo ante notario, de forma privada ante testigos o en la sede administrativa en el registro de la comunidad autónoma de instrucciones previas, que sí debe conocer la existencia del documento.

Aunque se le pueden dar muchas vueltas al testamento vital, una de las principales razones por las que se recurre al mismo es para dejar clara una voluntad de no alargar la enfermedad llegado el caso de una situación de no retorno. Podría entenderse en algún caso como un deseo de ejecutar una eutanasia pasiva; esto es, de dejar hacer a la naturaleza y no alargar los tratamientos cuando no lleven o no puedan llevar a la curación.

Para que esto sea así, la situación de irreversibilidad ha de estar demostrada, por ejemplo, con el diagnóstico de varios médicos, a veces incluso designados por el propio testador. Como en algunos casos la situación puede preverse porque la enfermedad se encuentra en fases preliminares o porque existe una posibilidad de que se trate de una dolencia hereditaria y crónica, se puede incluso especificar. Se trataría de evitar situaciones previas vividas en otros miembros de la familia con anterioridad.

Otra alternativa es la de especificar los estados clínicos que provocaran esa situación irremediable del tipo daño cerebral severo e irreversible; cáncer con metástasis en fase avanzada; enfermedad degenerativa del sistema nervioso y/o del sistema muscular en fase avanzada; demencias seniles; coma irreversible, etc.

¿Qué debe contener un testamento vital?

Dado que la lista de posibilidades es innumerable, los notarios apuntan ciertas ideas que suelen recoger en las instrucciones que han recibido por parte de algunas personas que han realizado un testamento vital con anterioridad y en el que las personas han explicado las instrucciones para sus cuidados, atenciones y tratamientos.

 

Serían éstas:

  • El deseo de que no se prolongue su vida por medios artificiales si ya no hay opción de recuperación.
  • El deseo de que se le suministren los fármacos que sean necesarios para paliar sus sufrimientos síquicos y físicos causados por una enfermedad aun en el caso de que con ello se pueda acortar su vida.
  • El deseo de que se le administren los fármacos necesarios para acabar de forma definitiva, rápida e indolora con sus padecimientos, si su estado de salud está particularmente deteriorado.
  • El deseo de liberar a los médicos que le atiendan de toda responsabilidad civil y penal que pudiera derivarse de llevar a cabo estas voluntades.
  • El deseo de elegir hospital o centro sanitario donde deba ser tratado si es factible, o de elegir dónde morir (en casa, normalmente).
  • El deseo de recibir asistencia religiosa o espiritual antes o después de la enfermedad.
  • El deseo tras el óbito de ser enterrado o incinerado y dónde desea que se haga.
  • El deseo de donar órganos o tejidos de su cuerpo para que sean donados con fines terapéuticos, docentes o de investigación, incluyendo la posibilidad de ser padre o madre mediante la fecundación post mortem en conformidad con la Ley de Técnicas de Reproducción Asistida.

Viendo todos estos puntos, es posible que te vengan a la cabeza algunas noticias publicadas en la prensa sobre las últimas voluntades de personajes públicos. Sin dar ejemplos concretos algunos decidieron que querían morir en su casa y no en un hospital o que sus restos fueran trasladados a algún lugar concreto.

Para que el testamento vital resulte ejecutable es necesario designar a la persona o personas que representarán al testador y velarán por el cumplimiento de estas voluntades o instrucciones. Ellos serán quienes tomen las decisiones en su nombre, reciban toda la información y valoren las mejores opciones para poder garantizar el cumplimiento de las voluntades expresadas.

Llegado el caso, también es posible designar un tutor o curador y comunicarlo al Registro Civil para el caso en el que la persona pueda llegar a ser judicialmente incapacitado.

Aunque muchas veces hablamos de los testamentos desde el punto de vista económico, probablemente muchos desearíamos haber recibido instrucciones más concretas de nuestros seres queridos para cosas mucho más sencillas con el fin de poder cumplir con sus últimas voluntades.

También es importante dejar cubiertas las necesidades financieras de nuestras voluntades para facilitar su ejecución sin perjudicar la economía de nuestros familiares directos. Por ejemplo, en el caso de desear un traslado de nuestros restos a un lugar determinado.

Sigue leyendo más, en nuestro apartado de Prevención.

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