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¿Qué es el Self Hosting y cómo ayuda a ahorrar?

Innovación
15min.
Una mujer, revisando la bandeja de su mail.

El modelo económico actual de internet se ha transformado radicalmente: hemos pasado de comprar productos a alquilar servicios a cambio de comodidad y acceso rápido. El Self Hosting se opone a ello y lucha para que recuperes el control de tu vida digital y, ya de paso, ahorres en mensualidades.

Es probable que hayas experimentado ese pequeño susto al recibir correos del tipo “Tu suscripción ha subido de precio” o notificaciones como “Almacenamiento lleno” en tu móvil. Algo que, con el tiempo, puede pegarle un buen mordisco a tu cuenta. Por suerte, puedes revertir estos y otros muchos problemas si conoces qué es el Self Hosting. Aquí descubrirás por qué es cada vez más popular, cuál es su rentabilidad real, cómo afecta a tu factura de la luz y qué software libre necesitas para ponerlo todo en marcha y olvidarte de los pagos mensuales de una vez por todas. 

En resumidas cuentas, ¿qué es el Self Hosting?

Para explicarlo de forma sencilla y directa, el Self Hosting (también conocido como autoalojamiento) consiste en ejecutar tus propios servicios y aplicaciones en un ordenador bajo tu control físico y dentro de tu propia casa, en lugar de alquilarlos a grandes empresas tecnológicas como Google, Amazon, Microsoft o Apple. 

Cuando te dicen que guardes un archivo en la nube, suena a algo mágico, pero la realidad es mucho más terrenal: la nube no es más que el ordenador de otra persona o, en el caso de estos servicios, los servidores de grandes empresas, aunque no deja de ser lo mismo. Cuando subes una foto a la nube, la estás copiando en un disco duro (o varios) propiedad de una de esas enormes corporaciones.

Al hacerlo así, estas empresas tienen el control físico de ese disco. Eso les permite decidir el precio por alquilar ese espacio y, en muchos casos, además se reservan el derecho a escanear tus datos para mostrarte publicidad personalizada o entrenar sus modelos de inteligencia artificial.

Lo que es el Self Hosting, básicamente, es crear esa nube en tu propia casa o, en otras palabras, dejas de pagar el alquiler de esos servicios para convertirte tú en Google o Netflix. 

Para empezar con ello, es ideal que hagas números de todos los servicios que alquilas y comprendas qué ganas y qué pierdes además del dinero.

¿Cuánto se puede llegar a ahorrar con el autohospedaje?

Es fácil pensar que 10 € aquí y 15 € allá no son para tanto, pero la realidad nos cuenta una historia bien distinta: los expertos en finanzas personales lo llaman gastos vampiro, porque chupan tu presupuesto mes tras mes, sin que apenas te des cuenta hasta que revisas el extracto anual.

Para entender el ahorro real que propone el autoalojamiento, miremos el coste de la vida digital que podría tener cualquier persona. Como es evidente, el precio final de tu vida digital dependerá directamente de los servicios que utilices. Si haces fotografía analógica, guardas todo en papel y no utilizas el ordenador muy a menudo, el coste va a ser prácticamente nulo. Pero si contamos con un email de pago o pagamos por guardar nuestros archivos, estamos suscritos a alguna app o tenemos en casa alguna plataforma de vídeo o audio bajo demanda, cosa muy probable, el gasto total mensual puede dispararse. 

Para que no quede en el aire la respuesta, hemos hecho una estimación aproximada del precio de los servicios digitales más comunes para que solo tengas que sumar. Es importante, ya que parte de saber qué es el Self Hosting pasa por saber qué servicios puede llegar a sustituir:

  • Google Photos: desde que los smartphones han eliminado las tarjetas de memoria, los servicios de almacenamiento de fotos están cada vez más presentes. Este servicio oscila entre los 2,99 € y los 9,99 € mensuales.
  • Copia de seguridad: este es el típico servicio en el que no piensas hasta que realmente lo necesitas. Su función es actuar como un seguro para tu ordenador. Si se estropea, puedes restaurarlo en un nuevo equipo como si nada hubiera pasado. Para un equipo de sobremesa, suelen ser suficientes unos 7 € al mes.
  • Gestor de contraseñas: no utilizarás la misma contraseña para todas las cuentas, ¿verdad? Para no tener que recordar una por una y tener protección, puedes contar con este tipo de servicios. Solo tienes que acordarte de una contraseña maestra para acceder a las distintas contraseñas que tengas guardadas y utilizarlas. Su precio suele rondar los 4 € al mes.
  • Plataformas de streaming: HBO, Netflix, Amazon… Son un montón de servicios a los que puedes estar suscrito. De hecho, el hogar medio en España suele gastar unos 23,80  € mensuales en estos servicios, aunque es probable que en tu caso sea más. 
  • Cámaras de vigilancia: tanto si es para el hogar como para una segunda residencia, las cámaras son algo muy necesario para tu tranquilidad. Aunque las pagues, la mayoría de empresas te cobran una suscripción por mantenerlas y por el almacenamiento de los vídeos. Su precio oscila bastante según el número de dispositivos, pero suele oscilar entre los 40 y los 60 € mensuales.

Parece que no, pero si sumamos todos estos servicios (tirando por lo bajo), estaríamos hablando de… (redoble de tambores) ¡Más de 700 € al año! Un auténtico dineral al que no siempre le sacamos todo el partido.

El Self Hosting no es solo precio,  también es libertad y privacidad

El problema no es solo el coste, es la dependencia. ¿Qué pasa si mañana deciden subir el precio del lugar donde tienes guardados todos tus álbumes de fotos? ¿Y si eliminan tu serie favorita del catálogo?

Con la digitalización hemos ganado acceso a todo lo que puede ofrecer internet, pero a cambio hemos cedido control sobre la información. Aparte del ahorro, el autoalojamiento tiene otros puntos fuertes:

  • Privacidad absoluta: las fotos de tus vacaciones, documentos financieros, informes médicos y contraseñas no saldrían de las cuatro paredes de tu casa. Nadie las escanea para venderte nada. Tú eres el único dueño y señor de tus datos. En un mundo donde la privacidad se está convirtiendo en un servicio de lujo, el Self Hosting la hace más accesible.
  • Resiliencia: si se cae internet o si un cable submarino se rompe (que ha pasado), tus servicios locales siguen funcionando. Podrás seguir viendo películas, consultando recetas y encendiendo las luces de tu casa inteligente, porque todo ocurre dentro de tu red local.
  • Tú tienes el control: ¿te ha pasado que una app que te encantaba, de repente cambia su diseño, se llena de anuncios o elimina la función que más usabas? El empeoramiento progresivo de las plataformas es algo cada vez más habitual. Con el Self Hosting, nadie puede cerrar tu cuenta ni bloquear el acceso a tus recuerdos digitales por un error o un cambio al tuntún.

Cuánto cuesta empezar con el Self Hosting

Si, aunque suene irónico, hay un precio para empezar a hacerlo. Piénsalo como el ejemplo del alquiler: aunque dejes de pagarlo porque has pasado a ser propietario, el inmueble lo tienes que asumir. Tal y como hemos dicho antes, la nube es el ordenador de otra persona. Si decides empezar con el mundo del Self Hosting, ese ordenador debe ser tuyo. Veamos distintas opciones de ordenadores que puedes utilizar.

El coste de montar tu nube

No hace falta montar un PC gaming con 3000 luces LED encendidas. Basta con lo más sencillo de todo. Al fin y al cabo, solo necesitas suficiente rendimiento para enviar y recibir fotografías, guardar notas o almacenar vídeo. Algo que con poco presupuesto puedes conseguir con cualquiera de estas tres opciones, las cuales hemos ordenado de más a menos económico y fácil de implementar. 

Dar una segunda vida al portátil del armario, la opción más fácil

El ordenador que utilices será tuyo, así que… ¿Y si ya utilizas el que ya tienes? Aprovéchalo para tener instalado ahí tu servidor.

Al ir con batería, está protegido contra cortes de luz y no se apagará de golpe. Esto es una ventaja enorme que en un servidor normal te costaría 80 € extra. ¿Lo mejor de todo? Lo tienes por 0 €.

Eso sí, asegúrate de que no sea extremadamente antiguo, es decir que debería tener unos 10 o 15 años como máximo. Los procesadores muy viejos pueden ser ineficientes y consumir mucha electricidad, comiéndose parte del ahorro en la factura de la luz

Unas manos, utilizando un ordenador portátil.

Procesadores Intel N100, un ordenador nuevo con la mejor calidad-precio 

Muchas marcas asiáticas (y algunas occidentales) han inundado el mercado con pequeños y económicos ordenadores que integran el procesador Intel N100. Por unos 150 €, te llevas un equipo completo: caja, fuente, procesador, 16 GB de RAM y 512 GB de disco rápido. Prácticamente es sacar de la caja y enchufar. Además, estos procesadores Intel incluyen una tecnología llamada QuickSync que es mágica para el vídeo. Permite convertir películas 4K para que las veas en tu móvil mientras consume poquísima energía. 

Si empiezas de cero hoy y tu objetivo es ir directamente a montar un servidor multimedia, guardar fotos y bloquear anuncios, un Mini PC con Intel N100 es probablemente la mejor solución. Es más barato a largo plazo, más potente y más fácil de configurar.

Raspberry Pi 5, la alternativa para los que aman la tecnología y los retos

Aparte de las prestaciones, también debes tener en cuenta lo mucho que te quieras complicar la vida. Al fin y al cabo, ¿qué es el Self Hosting sin un poco de vidilla? Si eres de los que les gusta cacharrear un poco, la Raspberry Pi es para ti. A simple vista, se trata de una pequeña placa base con algunos conectores, como si fuera un ordenador desnudo.

No se trata de algo más complicado como tal, pero sí que vas a tener que dedicarle mucho más tiempo que a las otras opciones, ya que vas a necesitar encontrar un buen adaptador de corriente, cables especiales, una caja para protegerla, un sistema de ventilación y una tarjeta micro SD rápida. Además, a ello deberás sumarle el tiempo de montaje (aprendizajes incluidos).

La placa base tiene un coste de entre 60 € y 80 €, pero al sumar todo, el precio se puede disparar hasta los 180 € o más

Coste eléctrico del Self Hosting

Aquí es donde te pueden saltar las alarmas: ¿tener un ordenador encendido 24 horas? ¡Me va a arruinar la factura de la luz! Aunque pueda parecer caro, no lo es tanto. Para hacer algunos números, vamos a suponer que utilizas un mini ordenador Intel N100 (en el caso de la Raspberry Pi 5 sería un poco menos).

Bajo carga máxima, la mayoría de los N100 consume entre 20W y 30W. Pero en reposo, el consumo baja a unos 6W. Para un cálculo conservador, contaremos con 12W.

Eso equivale a 105,12 kWh anuales. Multiplicándolos por un precio medio estimado de 0,15 €/kWh (basado en mercado regulado o libre en España), tu nube privada te saldría a unos 15,77 € cada año, o lo que es lo mismo, 1,31 € al mes. Nada que ver con los 58,80 € mensuales del principio.

El coste de instalar los servicios 

Una vez tienes el ordenador, hay dos caminos muy claros para asumir la instalación: o bien pagas con tu tiempo configurándolo tú mismo o pagas con tu dinero a un especialista para que lo haga. Veamos ambas y qué implican:

Hacerlo tú mismo

Del mismo modo que puedes autoalojar tu información, también puedes autoalojar el conocimiento para hacerlo. Pese a ser el camino más lento, emprender el camino a resolver tu vida digital por tu propia cuenta es el más gratificante. La buena noticia es que la comunidad es inmensa:

  • Awesome-Selfhosted: podríamos considerarla como la “Biblia del autoalojamiento”. Un gran repositorio de todo el software libre que existe, organizado por categorías. Si no está ahí, probablemente no merezca la pena.
  • LinuxServer.io: Es un colectivo que prepara las aplicaciones para que sean fáciles de instalar. Si ves su logo, sabes que funcionará bien. Son los estandartes de la calidad.
  • r/selfhosted: Más que un foro de Reddit, es el punto de encuentro de los mayores expertos. Allí, encontrarás guías hechas por usuarios y podrás plantear tus dudas para que las resuelvan. 

Solicitar el servicio de un experto

Seamos sinceros: si lo que quieres es el ahorro puro y duro sin tener que cacharrear, la mejor opción es pedirle a un experto que te lo instale todo y te enseñe. Aunque haya un gasto inicial, tardarás poco en estar amortizándolo al reducir desde ya esos gastos vampiro que mes a mes te drenan la cuenta.

Los costes pueden variar según el especialista, pero los precios de un técnico informático a domicilio en España suelen oscilar entre 30 € y 60 € por hora. Contando que te hace una configuración inicial estándar, es algo que puede llevar entre 2 y 4 horas: montaje, instalación de sistema operativo y puesta en marcha de servicios básicos. Siendo así, estaríamos hablando de 100 € y 250 € en total (sin contar el precio del hardware).

Aprovecha para buscar términos como instalación de servidor o técnico en Self Hosting. Es probable que te ofrezcan algún pack cerrado o que puedan hacerte algún descuento extra si ya tienes el equipo comprado listo para montar.

En el caso de no tener dinero para costearlo o no querer tocar tus ahorros, siempre está la opción de pedir un pequeño préstamo. Con él y sabiendo bien qué es el Self Hosting, podrás empezar a ahorrar desde el primer día mientras devuelves el dinero poco a poco.

El presupuesto final que requieres para iniciarte en el self hosting

Repasadas todas las partidas, es momento de saber cuánto dinero tendremos que rascar en total de nuestro bolsillo para ganar esa independencia digital. Si contamos con un ordenador viejo y tiempo, el coste inicial es entre poco y nulo, mientras que si necesitamos adquirir el equipo y queremos que alguien nos lo configure, el precio se eleva hasta situarse entre 250 y 430 €

A todo ello, claro, deberíamos sumarle los costes mensuales de luz pero, como hemos visto, estos no deberían suponer un problema para una economía bien planificada, ya que el consumo eléctrico del self hosting no alcanza el euro y medio al mes. 

Si sumamos ambos costes y hacemos las previsiones a un año, estamos hablando de que para disfrutar del Self Hosting necesitamos entre 16 y 450 €.

¿Qué software sustituye a las apps más conocidas? 

¿Ya tienes el ordenador? Bien, ahora vamos a llenarlo con todo lo que te interese. Dejar de utilizar las aplicaciones que dependen de grandes multinacionales no significa dejar de disfrutar de sus ventajas. El ecosistema de software libre ha madurado mucho. Tanto, que existen aplicaciones gratuitas que son funcionalmente superiores a sus equivalentes de pago. Veamos cuáles son, a quién sustituyen y qué las caracteriza.

Códigos de programación en la pantalla de un ordenador.

Sal de iCloud y Google Photos con Immich

Si hay una sola aplicación que justifica por sí sola el esfuerzo de montar un servidor, esa es Immich. Google Photos es genial, pero nos ha acostumbrado a pagar por nuestros recuerdos. Immich ofrece una experiencia de usuario casi idéntica, clonando lo mejor de la interfaz de Google, pero bajo tu control total.

Ofrece una copia de seguridad automática. Basta con instalar la app en tu móvil y tus fotos se subirán solas a tu servidor. Otro de sus puntos fuertes es la inteligencia artificial local: Immich reconoce caras, objetos y ubicaciones. Pero la magia es que el proceso se ejecuta en tu Mini PC, no en los servidores de una multinacional. Nadie más ve o escanea tus fotos.

Crea tu Netflix privado con Jellyfin

¿Te aburre que tu película favorita desaparezca del catálogo de streaming justo cuando ibas a verla? ¿Te has hartado de las constantes subidas de precio y de la inclusión de cada vez más anuncios? Con Jellyfin, tú diriges la programación.

Solo hace falta añadir los archivos de vídeo en una carpeta y Jellyfin se encarga de todo. Descarga las carátulas, las sinopsis, la lista de actores, la música de fondo y lo organiza en una interfaz tipo Netflix preciosa. Además, puedes ver tu contenido simultáneamente en la Smart TV , el móvil, la tablet o el navegador web.

Blinda tus contraseñas con Vaultwarden

Delegar la seguridad de todas tus cuentas bancarias y personales a una empresa externa requiere un acto de fe. Vaultwarden es la forma de tenerlo en local y estar seguros de que nuestra información no llega a las manos equivocadas.

Al alojarlo nosotros, desbloqueamos funciones que normalmente son de pago, como compartir contraseñas con la familia, autenticación en dos pasos y adjuntar archivos en notas seguras. Además, es extremadamente eficiente.

Domótica para ahorrar de verdad

Si tu objetivo es el ahorro económico, Home Assistant es tu mejor aliado estratégico. Muchos piensan que la domótica es encender bombillas de colores con la voz, pero la domótica real va de eficiencia energética.

Con esta app, es posible monitorizar el consumo de toda la casa en tiempo real. Si la conectas a enchufes inteligentes, Home Assistant te dice exactamente cuánto gasta el horno, la lavadora o incluso cuánto cuesta cargar el móvil.

Podrás crear reglas complejas que ningún termostato comercial permite. Por ejemplo: si la ventana del salón lleva abierta 2 minutos, apaga la calefacción automáticamente. O irte más arriba con: si es verano, hay sol directo en la fachada sur y no hay nadie en casa, baja las persianas al 80% para mantener la casa fresca. Esto se traduce en ahorro directo en la factura de gas y luz.

El Self Hosting ha dejado de ser una afición para informáticos para convertirse en un acto de ahorro financiero y defender tu privacidad, además del orgullo de decir: esto es mío, funciona gracias a mí y nadie me lo puede quitar. Te deseamos mucho ánimo en el control de tu vida digital. Si te han interesado estos artículos sobre el ahorro, no dudes en consultar el resto de contenidos de nuestro blog. ¡Te esperamos!