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¿Con qué tipo de cocina ahorro más?

¿Con qué tipo de cocina ahorro más?

En otro momento, este artículo no tendría mucho sentido. Pero el Gobierno acaba de prorrogar las medidas de ahorro energético para toda la segunda mitad de 2022 y hay que plantearse el consumo de todos los dispositivos de la vivienda.

En otro momento, este artículo no tendría mucho sentido. Pero el Gobierno acaba de prorrogar las medidas de ahorro energético para toda la segunda mitad de 2022 y hay que plantearse el consumo de todos los dispositivos de la vivienda.

Si el gobierno nos recomienda limitar la calefacción a los 19 grados y el aire acondicionado a los 27 grados para que ahorremos, si te planteas renovar la cocina, quizás debas incluir el consumo de los distintos tipos de cocinas en la ecuación. No te olvides del precio, pero piensa también en el consumo de cada una de ellas antes de elegir.

En el mercado dispones de tres alternativas: cocinas de vitrocerámica, cocinas de inducción y cocinas de gas.

Pros y contras de las cocinas de gas

En condiciones normales, las cocinas de gas serían la primera opción. Su principal ventaja es su potencia calorífica, pero también que son compatibles con todo tipo de ollas y sartenes, porque la potencia se ajusta con facilidad y porque el gas es más barato que la electricidad.

Las cocinas de gas son eficientes porque consumen poco y mantienen bien la temperatura (fuego lento) o permiten esos ‘golpes de calor’ de algunos platos.

Así, el principal argumento a favor de las cocinas de gas es siempre el mismo: los restaurantes utilizan cocinas de gas.

Por el lado negativo, si hablamos de cocinas de gas natural, el principal problema es que llegue el suministro, mientras que siempre puede haber más accidentes (quemarse ante la mayor extensión de la llama o por fugas de gas) y se ensucian y, por lo tanto, demandan un mayor mantenimiento que las cocinas eléctricas.

Pero el gran debate hoy de las cocinas de gas es si realmente resultan económicas. Puede que para un restaurante que utiliza las cocinas durante horas, resulte más barato el gas natural, pero no lo es tanto en viviendas donde se cocina poco.

Como referencia de precios, es posible encontrar cocinas de gas portátiles para camping desde 50 euros o cocinas de gas natural fijas para una vivienda desde 400 euros.

Entonces, las cocinas de gas calientan mucho y rápido, y el precio del gas es generalmente menor que el de la electricidad. Son cocinas baratas, pero no las más baratas.

Pros y contras de las cocinas de vitrocerámica

Las cocinas de vitrocerámica son eléctricas y funcionan con resistencias situadas debajo de cada cristal vitrocerámico, que se regula con un termostato interior.

La vitrocerámica destaca por su facilidad de limpieza y por su diseño, así como por aceptar la mayoría de las sartenes y ollas. Además, como mantiene un cierto calor residual una vez apagada, permite dejar reposar algunos cocinados.

En cambio, tardan más en calentarse y las resistencias consumen mucha electricidad, por lo que no son eficientes.

Tampoco es fácil evitar las quemaduras porque no tienen llama y es fácil olvidarse de ese calor residual, por ejemplo, si las intentamos limpiar antes de que estén frías. Por lo general, son más fáciles de mantener y limpiar que las cocinas de gas y su instalación es más sencilla, pero consumen más.

Por todo ello, las cocinas vitrocerámicas son ideales para viviendas pequeñas (segundas residencias o viviendas alquiladas) donde se cocina poco, porque son económicas (precios de entre 130 a 490 euros) y tienen poco mantenimiento.

En conclusión, la vitrocerámica es la cocina que más consume y la que necesita más tiempo para calentar, pero es la más barata en cuanto a inversión inicial.

Pros y contras de la cocina de inducción

Las cocinas de inducción son eléctricas, pero funcionan a través de campos magnéticos que calientan al entrar en contacto con el recipiente de cocina metálico.

Sus ventajas son que consumen hasta un 20% menos de electricidad que una vitrocerámica, calientan más rápido, son más seguras e igual de fáciles de limpiar que una vitrocerámica.

Pros y contras de las cocinas de gas

Pero las cocinas de inducción son más caras (de 100 a 600 euros) y no permiten el uso de cualquier tipo de olla o sartén. Tampoco dejan calor residual, es más complicado subir o bajar la temperatura y su mantenimiento y limpieza son mayores que los de la vitrocerámica.

A grandes rasgos, la inducción resulta ideal para personas con poco tiempo o familias con niños que no se complican la vida en la cocina. Son las más eficientes, pero también las más caras y consumen bastante electricidad.

¿Gas, vitrocerámica o inducción?

Visto lo visto, por prestaciones y resultados las mejores opciones son el gas natural y la inducción, pero la vitrocerámica se impone en los presupuestos más ajustados.

Lo mejor para cocinar es el gas natural y lo peor, la vitrocerámica, porque consume mucho y, aunque acepta casi cualquier tipo de sartén u olla, calienta peor. El gas es más útil en la cocina tradicional y más barato que la electricidad, pero la inducción es más rápida y más limpia. Eso sí, te puede obligar a cambiar el menaje del hogar y es más cara por consumir electricidad.

Ajustar la decisión se complica un poco porque la oferta de cocinas de los tres tipos es amplia y eso puede variar los precios de compra (muchas prestaciones, diseños y tamaños). Por ejemplo, quemadores de gas más grandes calientan más, pero consumen más, lo mismo que mayores rangos de potencia en vitro o inducción.

De esta manera es el uso que se le vaya a dar el factor más relevante porque los precios actuales de la luz y del gas natural tarde o temprano volverán a la normalidad, y los precios de la inducción seguirán bajando y relegando a la vitrocerámica.

Si se cocina mucho en la vivienda, sobre todo cocina tradicional, la apuesta es el gas natural, pero la alternativa será la inducción si se cocina poco y, si se cocina muy poco, la vitrocerámica.

Esperamos haber sido de ayuda en tu elección de cocina ante los precios de las tres alternativas y el de las energías que consumen.

Sigue leyendo más trucos para ahorrar en nuestro blog de finanzas personales.

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