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¿Qué es la economía azul y por qué es importante?

¿Qué es la economía azul?

Si te preocupa la salud de nuestros mares puedes contribuir a su preservación también desde un punto de vista financiero. La economía azul no percibe los mares como un mecanismo para el crecimiento económico. Más bien al contrario. Aquí te contamos qué es y por qué es importante para todos.

Si te preocupa la salud de nuestros mares puedes contribuir a su preservación también desde un punto de vista financiero. La economía azul no percibe los mares como un mecanismo para el crecimiento económico. Más bien al contrario. Aquí te contamos qué es y por qué es importante para todos.

El término economía azul es un concepto emergente que anima el cuidado de los recursos azules del planeta, entendiendo como azules, los mares y océanos. Es muy similar a la economía verde solo que pone énfasis concretamente en la protección y preservación de los océanos. Alineada con los objetivos medioambientales de las Naciones Unidas, la economía azul busca la mejora del bienestar y la igualdad social al reducir los riesgos medioambientales y la escasez ecológica.

No se trata de valorar la economía azul como una oportunidad de mercado para invertir, que también lo es, sino porque protege recursos marinos intangibles como formas de vida tradicionales del tipo la pesca sostenible, el secuestro de las emisiones de CO2 o las ayudas a países costeros para que luchen contra los efectos del cambio climático.

Si vives cerca del mar o te gusta acercarte a las costas de nuestro país, la economía azul te interesa. Ya habrás visto los efectos devastadores de la explotación de la pesca o de la urbanización de la costa. Pues esas son las cosas que la economía azul trata de evitar.

La economía azul pretende que podamos legar a nuestros hijos y nietos unos mares y océanos más sanos. Hay mejores formas de explotar los recursos marinos de las que hemos utilizado hasta ahora. Y apoyar la economía azul es una manera de apostar por ello.

Algunos datos interesantes sobre la economía azul

Dado el creciente interés de empresas y países por el cuidado del medioambiente marino, se han ido realizando estudios a nivel global que han llegado a conclusiones muy relevantes. Por ejemplo, la economía azul mundial tiene un valor aproximado de 1,5 billones de dólares estadounidenses al año. O que el 80% del comercio global por volumen se transporta por mar. O que hay unos 350 millones de personas que viven de la pesca en todo el mundo.

Pero también que para 2025 se estima que el 34% del petróleo que se produzca provendrá de campos marinos; o que la acuicultura es el sector alimentario que crece con más rapidez y proporciona ya cerca de la mitad del pescado que consumimos.

La Unión Europea se ha tomado muy en serio la economía azul. No en vano, esta rama de la economía generó 750.000 millones de euros en 2018 y dio trabajo a cinco millones de personas, un 11,6% más que en 2017.

Invertir en azul para ser más verdes

Es cierto que la pandemia ha afectado con severidad a algunos subsectores como el turismo de costa y marítimo, la pesca y la acuicultura, pero la economía azul en su globalidad presenta un potencial enorme en términos de su contribución a una recuperación verde. Por ejemplo, a través de la energía renovable marina, los alimentos de origen marino, el turismo marino y de costa sostenible y un largo etcétera.

Si bien el entorno marítimo ha estado típicamente asociado a actividades tradicionales tales como la pesca o el transporte, engloba también un creciente número de sectores emergentes e innovadores que incluyen la generación de energía marina.

La Unión Europea es líder en tecnologías renovables marinas y pretende producir hasta el 35% de su electricidad mediante estas fuentes oceánicas para 2050.

Otro dato que debemos tener en cuenta los que nos preocupamos por el bienestar de nuestros mares y océanos es la bajada en los niveles de CO2 (29%) que se han alcanzado entre 2009 y 2017 a través del crecimiento de la acuicultura. Además, se ha demostrado que existe una correlación entre la pesca sostenible y una mejora de la economía.

Invertir en azul para ser más verdes

Algunos sectores económicos como el transporte marítimo de mercancías trabajan en fuentes de energía menos intensivas en CO2 y se ha creado una red de puertos verdes para reducir la huella de las emisiones de estos enlaces entre los océanos y tierra firme.

Fuerte creación de empleo

Dijimos antes que la economía azul empleaba a cinco millones de personas en la Unión Europea en 2018. Y que habían crecido en un 11,6% desde el año precedente. Pues bien, es crecimiento se debió principalmente al sector turismo de costa, el tradicional. Sin embargo, los empleos en el sector de la generación de energía eólica marina se han multiplicado por nueve en menos de diez años.

Todas estas cifras ilustran cómo la economía azul comunitaria ha superado el impacto que tuvo la crisis financiera de 2008. Dado que ahora vivimos una nueva crisis, la Comisión Europea ha tomado fuertes medidas para proteger la economía europea, incluyendo varios sectores de la economía azul.

Una buena manera de invertir en sostenibilidad

A estas alturas tu ya sabes lo que debes hacer para proteger el medioambiente marino. Pero siempre puedes hacer un poco más desde tu casa, aunque vivas lejos del mar. Porque también puedes invertir en empresas que hagan esfuerzos para mejorar la sostenibilidad de su actividad económica en la parte que afecta a los mares y océanos.

¿Qué incluye la economía azul?

La economía azul incluye sectores tales como la acuicultura, pesquerías, turismo marino y de costa, biotecnología y bioprospecciones, industrias extractivas, energías renovable marina, transporte marítimo, puertos y servicios del tipo transporte naval o la construcción de navíos, la gestión de las aguas residuales y otras actividades que ayudan en el cuidado de los océanos tales como la vigilancia y la monitorización de los mares, la gestión basada en los ecosistemas, actividades que dan apoyo a la captura de las emisiones de CO2 y mecanismos de apoyo financiero.

Si no sabes qué empresas lo están haciendo bien, puedes recurrir a fondos de inversión o Hedge Funds que hagan la selección por ti. Hay índices que vigilan a las empresas y seleccionan a las que mejor están cuidando la economía azul como el ECPI Global ESG Blue Economy, o fondos de inversión que se crean con criterios sostenibles.

¿Qué miran? Para elegir las empresas en las que invierten valoran las estrategias y las políticas medioambientales, los procesos de producción, las relaciones con la comunidad y la gobernanza, por ejemplo.

¿Por qué invertir en la economía azul?

Porque te gustaría que tus nietos aprendieran a pescar contigo en esa pequeña cala que conoces, o porque te gustaría que disfrutasen de esa casita en la playa que compraste con tanto cariño o porque te gustaría enseñarles a coger erizos o cangrejos de mar como hacías tú de pequeño.

Invertir en la economía azul permitirá luchar contra el cambio climático y que los mares y océanos sigan secuestrando parte de las emisiones de CO2 que generamos los humanos. Pero también empujará a las empresas a que prioricen la conservación de los recursos marinos para que puedan recibir nuestro apoyo financiero. Nuestros ahorros también pueden ser un impulso para que el mundo sea un lugar mejor.

 

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