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Activos ilíquidos: todo lo que debes saber

Mujer viendo cómo invertir en activos ilíquidos

Diversificar es la forma más segura de invertir. No tener todos los huevos en el mismo cesto nos ayuda a diluir el potencial riesgo que entrañan ciertas decisiones y alcanzar mejores rentabilidades como, por ejemplo, las que ofrecen los activos ilíquidos. Veamos qué son y cómo funcionan este tipo de inversiones.

Diversificar es la forma más segura de invertir. No tener todos los huevos en el mismo cesto nos ayuda a diluir el potencial riesgo que entrañan ciertas decisiones y alcanzar mejores rentabilidades como, por ejemplo, las que ofrecen los activos ilíquidos. Veamos qué son y cómo funcionan este tipo de inversiones.

Como bien sabrás si has hecho alguna inversión o has solicitado una hipoteca, gran parte de los productos financieros están atados, en mayor o menor medida, a la situación económica que atraviesa el país. En la práctica, esto hace que haya mejores momentos para invertir en ciertas opciones, obteniendo así una mejor tajada. Por ejemplo, la temida inflación ha sido la “culpable” de que las Letras del Tesoro fueran un gran refugio para muchos inversores en 2023 e inicios de 2024 ya que el retorno que ofrecían no solo era seguro, sino también jugoso. Pero la economía fluctúa, haciendo que surjan nuevas oportunidades como la que plantean hoy los activos ilíquidos, una opción muy interesante para hacer nuestro dinero si disponemos del capital y tiempo necesarios.

Qué son los activos ilíquidos

A diferencia de las inversiones líquidas como las acciones, los activos ilíquidos o fijos se caracterizan por no poder venderse de una forma rápida o fácil. Además, por lo general, estos suelen tardar algo más de tiempo para generar beneficio. La parte buena es que, a cambio, ofrecen rentabilidades muy superiores a otro tipo de inversiones.

Los principales puntos a tener en cuenta de las inversiones ilíquidas

Como todo producto financiero, los activos ilíquidos tienen pros y contras que conviene conocer antes de decidir si son una opción viable para nosotros o, por el contrario, nos conviene pensar en otras alternativas.

Exigen un pensamiento a largo plazo

Los activos ilíquidos tardan en generar valor. El plazo medio de retorno de este tipo de inversiones es de unos siete años. A ello debemos añadirle que tanto su compra como su venta deben planificarse y prepararse con antelación. Si buscas una rentabilidad inmediata, no son la mejor opción.

Tienen un precio de entrada más alto que otros productos

A diferencia de acciones o fondos, donde podemos empezar con poco dinero, las inversiones ilíquidas exigen una cantidad más elevada, aunque esto está cambiando poco a poco.

Funcionan mediante mercados privados

No existen entidades como la Bolsa donde se centralice la actividad de los diferentes activos ilíquidos, así como no se negocia su precio diariamente. Esto hace que su evaluación, tasación o compra sea más compleja.

Entonces… ¿Por qué es un buen momento para invertir en activos ilíquidos? 

Según las previsiones, 2024 apunta a ser el año en que por fin empiece a bajar la inflación y se normalice la política monetaria. Esta situación hará que muchas opciones como la deuda pública pierdan interés para muchos inversores.

Para mitigar las pérdidas de rentabilidad en las inversiones y aprovechar esta nueva situación, muchos expertos recomiendan añadir más diversificación a las carteras. Y para hacerlo, apuntan en dos direcciones: las inversiones alternativas como el oro o las materias primas y, por encima de ellas, los activos ilíquidos. ¿Por qué? El momento de teórica bonanza que atravesaremos supondrá una buena ventana para comprar a un buen precio y esperar a que el tiempo haga que suba de nuevo generando un buen beneficio.

Los mercados privados donde se opera con activos ilíquidos 

Entendemos como mercado privado todo aquel que opera sin necesidad de una organización y regulación pública como, por ejemplo, la Bolsa. En otras palabras, se rigen por sus propias normas. Dentro de las inversiones ilíquidas hallamos cuatro grandes tipos:

  • El sector inmobiliario
  • Infraestructuras
  • Deuda privada
  • Capital de riesgo o Private Equity 

Como ves, por el tipo de inversiones que representan, se necesita un buen capital y tiempo de espera para cosechar beneficios. O al menos así era tradicionalmente, ya que cada vez existen más opciones que democratizan el acceso a este tipo de activos como las inversiones inmobiliarias con poco dinero a través de plataformas de crowdlending.

En los últimos años, los activos ilíquidos han ofrecido casi el doble de rentabilidad que otros productos de inversión”

A cambio, los activos ilíquidos ofrecen rentabilidades mucho más elevadas que otro tipo de inversiones a priori más accesibles. Según el banco suizo UBS, la inversión en mercados privados ha ofrecido rentabilidades anuales de más del 13 % entre 2001 y 2021, mientras que invertir en Bolsa se ha estado obteniendo un 7 % como máximo durante el mismo periodo.

Como ves, si no tienes prisa por tocar tus ahorros, las inversiones ilíquidas son una excelente alternativa para diversificar tu cartera, lo que te permitirá reducir el riesgo y aumentar la rentabilidad total de tu capital invertido.

Profundizando en los principales mercados privados de inversiones ilíquidas

Ahora que tenemos una visión general acerca de este tipo de mercados, entremos en detalle en cada uno de ellos para conocerlos un poco más a fondo.

Sector inmobiliario 

El sector de la construcción es un gigante enorme del que los pequeños ahorradores solo conocemos muy a nivel superficial. Muchos tenemos en nuestra vivienda habitual nuestra gran inversión inmobiliaria y de vida. Quizá los más afortunados cuenten con un segundo inmueble, una plaza de aparcamiento o un trastero con el que poder sacar algo de partido a nivel financiero, pero hasta ahí. Y aunque pueda parecer algo básico para hablar de inversión inmobiliaria, nos permiten entender las claves de cómo funciona un mercado privado de activos ilíquidos.

Más allá de la venta o alquiler de pequeños pisos reformados o grandes edificios, el sector inmobiliario ofrece todo tipo de oportunidades de inversión. Grandes edificios residenciales, espacios de trabajo, centros comerciales y logísticos, hoteles, centros de datos, residencias y un largo etcétera de opciones.

Infraestructuras

¿Sabías que cada kilómetro de autopista que se construye en España tiene un precio aproximado de 11 millones de euros? Pues gran parte de ese dineral procede de inversores. Aunque suene algo lejano para el pequeño ahorrador, es posible prestar dinero al Estado y a grandes compañías para la creación (greenfield) o renovación (brownfield) de carreteras, aeropuertos o redes de fibra, entre otras infraestructuras.

Mujer viendo en ordenador los principales mercados privados de inversiones ilíquidas

Este tipo de activos ilíquidos demanda de aún más tiempo para obtener rentabilidad, así como de unos altos niveles de inversión más altos. Sin embargo, es uno de los más beneficiosos y seguros a largo plazo ya que son inversiones realizadas junto a empresas gigantes o el propio Estado, quien recordemos es muy buen pagador.

Deuda privada

Ya sea para crecer o para afrontar pagos, la gran mayoría de empresas necesita de préstamos. Y aunque muchos de ellos provienen de entidades financieras como bancos y cajas de ahorro, todavía es mayor porcentaje que procede de la emisión de deuda.

Lo cierto es que sí que existe algún mercado regulado que controla estos activos, pero estos únicamente gestionan emisiones pequeñas y ciertos tipos de deuda muy concreta. Sin embargo, para grandes emisiones de dinero o deudas más sofisticadas como son la deuda junior, la senior o la distressed, existen otros mercados secundarios que permiten obtener importes mucho mayores.

En estos mercados, y para no complicarlo mucho, los expertos identifican el riesgo de impago asociado a cada una de las emisiones de deuda de las empresas. Esta clasificación permite al mercado otorgar una mayor rentabilidad a las emisiones con más riesgo (siempre dentro de unos baremos, claro), generando auténticas oportunidades a largo plazo.

Capital de riesgo 

El también conocido como Private Equity (o PE) consiste en invertir en empresas no cotizadas. Para ello se compran participaciones en el capital de las compañías para ayudarlas a salir adelante. Es el caso de startups con potencial, empresas en expansión o compañías con problemas de liquidez.

Su funcionamiento es simple: el dinero permite que la empresa avance, el precio de las acciones suba a largo plazo y con él el precio de la participación en el capital que realizamos al principio.

Cómo invertir en activos ilíquidos

Antes de ahondar en ello, debemos recordar que los activos ilíquidos siempre deben ser una opción de diversificación y no deberían ser vistos como una única vía. Siempre es recomendable combinarlos con otros productos más tradicionales que, pese a no ofrecer una rentabilidad tan elevada, nos brindan una mayor seguridad y flexibilidad.

Ya entrando en materia, decir que apostar por los activos ilíquidos no significa invertir en una carretera o edificio concreto, sino que es algo más complejo y para lo que se requiere contar con la ayuda de un gestor experto en este tipo de inversiones. ¿Por qué es importante lo de experto? Las inversiones ilíquidas suelen funcionar a través de grandes fondos de inversión especializados capaces de llevar a cabo varios proyectos a la vez (y así no jugárselo todo a una carta). Acceder a ellos es muy complicado si no conocemos a las personas adecuadas, ya que estos no suelen estar interesados en los pequeños ahorradores. El gestor realiza la labor de intermediario ya que por un lado aúna a inversores para generar el gran volumen que buscan las compañías y, por el otro, da acceso a un gran abanico de personas a beneficiarse de este tipo de inversiones.

Por tanto, si cuentas con el capital necesario y estás interesado en los activos ilíquidos, un experto puede ponerte en lista de algún paquete de inversión. Estos, como característica, tienen que solicitarse por un plazo determinado que suele ser de entre seis y siete años y que únicamente se cierran y se ponen en marcha cuando se obtiene el capital necesario en el periodo marcado de aproximadamente un año y medio. Si no se alcanza el mínimo previsto, se cancelará la operación, si se obtiene el mínimo es lo que conocemos como soft cap (o capitalización suave), mientras que si se obtiene la financiación necesaria antes de la fecha estimada le llamamos hard cap.

Como ves, los activos ilíquidos pueden ser una gran opción para hacer crecer tu dinero, aunque no la única. Sigue descubriendo más y mejores formas de gestionar tus finanzas con ViveMásVidas. 😉

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