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Así son las nuevas etiquetas de eficiencia energética para los electrodomésticos

Así son las nuevas etiquetas de eficiencia energética para los electrodomésticos

Aunque las etiquetas de eficiencia energética (EEE) oficiales de los electrodomésticos en la Unión Europea (UE) cambiaron por ley el 1 de marzo de 2021, para algunos aparatos como las secadoras y los aires acondicionados no entraba en vigor hasta 2022. Así, era posible encontrarse las antiguas y las nuevas etiquetas en algunos electrodomésticos.

Aunque las etiquetas de eficiencia energética (EEE) oficiales de los electrodomésticos en la Unión Europea (UE) cambiaron por ley el 1 de marzo de 2021, para algunos aparatos como las secadoras y los aires acondicionados no entraba en vigor hasta 2022. Así, era posible encontrarse las antiguas y las nuevas etiquetas en algunos electrodomésticos.

Estas etiquetas aportan la información necesaria para que un consumidor pueda comparar los electrodomésticos en función del consumo de electricidad que realizan. El objetivo es que los consumidores europeos entiendan que un electrodoméstico puede ser más caro si es más eficiente porque consume menos. Vamos, que permiten ahorrar dinero a medio y largo plazo.

Pero también, que un pequeño esfuerzo a la hora de comprar un electrodoméstico supone ser más respetuoso con el medioambiente (emitir menos residuos). Vamos, que todos podamos Vivir más Vidas.

¿Tan importante es para los europeos? Parece ser que sí. El Eurobarómetro especial 492 de la UE realizado en 2019 indicaba que el 93% conocía la existencia de estas etiquetas y que hasta un 79% se fijaba en ellas al adquirir un electrodoméstico.

¿Cómo han ido cambiando las EEE?

Las Etiquetas de Eficiencia Energética aparecieron en la UE allá por 1994. Su última actualización era de 2010 y se pensó que ya no eran lo bastante claras. El objetivo era facilitar aún más la fabricación y compra de electrodomésticos más eficientes.

La EEE empezaron siendo letras en una escala de la A a la G a las que luego se añadieron categorías (A+, A ++ y A+++) y de las que se eliminaron las E, F y G por no ser lo bastante eficientes.

Que se eliminaran las EEE que designaban a los electrodomésticos menos eficientes fue muy positivo porque los fabricantes no querían tener en el mercado dispositivos con etiquetas negativas. Así, la clasificación pasaba de la A+++ a la D en una escala de colores que iban del verde (A) al rojo (D).

Sin embargo, la clasificación se quedó obsoleta porque ‘nadie’ quería comprar electrodomésticos con la letra D por muy baratos que fueran. Y ningún fabricante quería tener en el mercado un dispositivo con la letra D.

El problema fue que todos los dispositivos que se vendían en la UE tenían etiqueta A o superior. Así, los consumidores compraban un electrodoméstico A+ porque era más barato que un A+++, pensando que si compartían clasificación (A) su eficiencia era muy similar.

Nuevas Etiquetas

La Unión europea ha decidido volver al pasado para actualizar las nuevas etiquetas. Nada de símbolos +; volvemos a las letras, de la A (más eficientes) a la G (menos eficientes). La clase A es para próximos electrodomésticos y la antigua A+++ es hoy la clase B. Pero cuidado, la etiqueta A+ podrá verse hasta 2023.

No olvidemos que el nuevo etiquetado va más allá de nuevas letras. La fórmula para calcular la eficiencia energética de un electrodoméstico ha cambiado. Así, lo que antes pasaba por eficiente ya no lo es, y es por eso por lo que la nueva categoría A está, de momento, desierta.

Esta escala es revisable y contempla que cuando el 30% de los nuevos aparatos alcancen la categoría A o cuando el 50% se encuentren entre la A y la B, se revise para actualizarse con una mayor exigencia.

Puedes saber más sobre este nuevo etiquetado en la iniciativa Label 2020.

Código QR y nuevos pictogramas

Otro cambio importante es la introducción del un código QR que incluye información adicional al etiquetado: fabricantes, modelo, número de referencia y clasificación energética. Esta información se encuentra en la base de datos ERPEL de la UE (Base de Datos Europea de Productos para el Etiquetado Energético).

En cualquier caso, la UE pretende que elegir un electrodoméstico en función de su eficiencia sea más sencillo para que resulte un aspecto más relevante a la hora de decidir cuál comprar.

Por eso ha cambiado también los pictogramas. Los nuevos son más intuitivos y aportan más información. No obstante, a simple vista no son cambios tan impactantes. Quien no mirase demasiado las etiquetas de eficiencia antes, pensará que no han cambiado.

En el Ministerio para la Transición Ecológica ofrecen un ejemplo de la EEE de una bombilla con el etiquetado antiguo y el nuevo donde sí se pueden ver claramente los cambios.

Nuevas Etiquetas

¿Tan importante es una EEE?

La evolución que ha seguido el mercado tras la implantación de las EEE ha sido muy positiva porque ha expulsado los electrodomésticos menos eficientes. Y podría seguir haciéndolo en un futuro, lo que resultará en el bien de todos.

Por ejemplo, desde ANFEL (Asociación Nacional de Fabricantes de Electrodomésticos Línea Blanca) estiman que los electrodomésticos más eficientes suponen un ahorro de 89 euros al año en consumo de un frigorífico, 60 euros en consumo de una lavadora y hasta 180 euros en el de un congelador.

Otros informes apuntan a un ahorro de unos 1.000 euros a lo largo de la vida útil de un electrodoméstico de gran consumo (los que tienen motor como una lavadora o un frigorífico).

Y, si hablamos sólo del nuevo etiquetado, la asociación ECOS estima un ahorro para 2030 de 167 Twh al año. Ese es el consumo anual energético de un país como Dinamarca. Y lo que es más importante, lo que es bueno para las finanzas familiares, es bueno para el planeta. Menos consumo son menos emisiones de CO2 y eso es vivir más vidas.

Si estás pensando en el ahorro, échale un ojo a nuestro apartado Hogar para aprovechar al máximo tus recursos.

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