BuscaDoR

Inicio > en familia > Cuidado > Cuánto cuesta morirse en España en 2024

Cuánto cuesta morirse en España en 2024

en familia
Mujer dejando flores a un ser querido en el cementerio_Cuánto cuesta morirse en España en 2024

Por si fuera poco, además de la pérdida y el estado emocional que deja a los que quedan, un fallecimiento conlleva un montón de dolores de cabeza en forma de trámites y costes. Descubre cuánto cuesta morirse en España y cómo ahorrar a tus familiares tener que firmar papeles y pasar por caja en un momento tan complicado.

Por si fuera poco, además de la pérdida y el estado emocional que deja a los que quedan, un fallecimiento conlleva un montón de dolores de cabeza en forma de trámites y costes. Descubre cuánto cuesta morirse en España y cómo ahorrar a tus familiares tener que firmar papeles y pasar por caja en un momento tan complicado.

Hablar de la muerte no es fácil ni agradable, pero lo cierto es que es tan dura como inevitable, por lo que tarde o temprano deberemos hacerle frente en nuestra vida. Sin embargo, según la patronal del seguro en España (más conocida como Unespa), un poco menos de la mitad de los españoles no tiene cubierta esta contingencia vital. En ViveMásVidas ya hemos hablado de la importancia de este tema cuando profundizamos en la herencia vital. Sin embargo, muchos antes de hablar de herencias, la burocracia exige que ante un fallecimiento los familiares o seres allegados tengan que afrontar decisiones y papeleos que muy probablemente desconocen, así como trámites legales que tampoco son sencillos.

Cuánto cuesta morirse en España 

Quien dijo eso de que “morirse es cada vez más caro” no le faltaba razón. Según las estadísticas, el precio de un entierro medio en España ya cuesta más de 3.500 €, una cifra que ha ido en aumento año tras año. Evidentemente este coste varía en función de los servicios contratados, pero para que te hagas una idea en el precio que te hemos dado se incluyen únicamente los servicios funerarios (tanatorio, entierro o incineración) floristería, recordatorios, tasas y certificados.

Otro factor que influye -y mucho- es la zona geográfica. Existen diferencias de hasta 3.000 € entre los lugares más baratos como Zaragoza, Albacete o Cádiz vs. los más caros como Vigo, Madrid, Pamplona o Santander.

Cuánto cuesta morirse, en detalle 

Funerales hay de muchos tipos, pero para que te hagas una idea más aproximada de cuánto cuesta morirse y dónde se va todo ese dinero, vamos a repasar las principales partidas asociadas a la mayoría de fallecimientos.

Documentación 

Tal y como dicta la ley, no se puede tardar más de 48 horas en registrar un fallecimiento. Este trámite es indispensable para iniciar cualquier proceso funerario y, además, marca los tiempos, ya que establece que un cuerpo no puede ser inhumado o incinerado hasta pasadas 24 horas de su muerte.

Obtener este certificado no tiene coste si lo realizamos por nuestra cuenta, aunque la cosa cambia si se ocupa de ello una funeraria, que puede cobrarnos entre 150 y 200 €.

Preparación del cuerpo 

Antes de nada es necesario un acondicionamiento sanitario del cadáver. Esto es algo obligatorio y tiene un coste medio de unos 100 €. Además, si vamos a hacer velatorio, lo más común es contratar además un servicio tanatoestético consistente en maquillaje y vestimenta. Este servicio suele ascender la cuenta unos 250 € más, aproximadamente.

Ataúd

El féretro o ataúd es necesario tanto en los casos de entierro como de cremación. Como imaginarás, aquí se abre todo un mundo de posibilidades en función de los materiales, acabados y ornamentos. Los modelos más básicos parten desde los 500 €, la siguiente categoría ronda los 800 € y son los que suelen costear los seguros, aunque los podemos encontrar muchísimo más caros.

Coche fúnebre y traslados 

Llevar el cuerpo del tanatorio al cementerio tiene un coste. Los coches fúnebres, en concreto, cobran por un lado el alquiler del vehículo y, por el otro, los traslados que realiza el chófer. En conjunto la cifra puede rondar entre los 400 y 700 €, de los cuales unos 200 € son solo el alquiler.

Depósito y velatorio

Usar el tanatorio como punto de encuentro de familiares y allegados también vale dinero. Disponer de una salita durante 24 horas puede salir, de media, alrededor de los 500 €, aunque en este caso las diferencias pueden ser muy notables en función de qué tanatorio sea.

Aquí, además, existen opciones extra para hacer más emotiva y llevadera la despedida. Hablamos de libros de firmas, cátering o personal de servicio y que, sin duda, harán que la cuenta suba algunos cientos de euros más.

Ten en cuenta que aunque no realices velatorio, que el cuerpo se quede en depósito también tiene un coste y este oscila los 150 € /día (y es habitual que pueda estar hasta 48 horas).

Floristería

La floristería es todo un arte y no uno barato, precisamente. Los adornos florales más sencillos pueden valer fácilmente más de 40 €. Si hablamos de coronas, los precios suben aún más, ya que pueden costar desde 60 a 400 €.

Ceremonia

Aquí dependerá si lo hacemos en el mismo tanatorio o nos desplazamos hasta algún recinto eclesiástico. La primera opción tiene un coste aproximado de unos 150 € o 200 € por sala. A esta cifra hay que añadirle un más que probable extra para la persona que dirija la ceremonia. Aquí el precio es muy variable, pero calcula entre 60 y 150 €.

En el caso de las iglesias o capillas, la cosa funciona diferente. Suelen pedir donaciones, pero estas dependen enormemente del lugar y la relación que pueda tener el finado con la parroquia. Sea poco o sea mucho, lo que seguro sí debemos tener en cuenta es un extra en desplazamientos para llegar hasta ahí.

Recordatorios

También debemos tener en cuenta los dípticos de recordatorio y las esquelas. En el caso de las primeras, una impresión puede costarnos más de 100 € fácilmente, especialmente si queremos que contenga diseños personalizados a todo color, códigos QR o cualquier otro detalle extra.

Por su lado, las esquelas en los periódicos también son una gran manera de honrar el recuerdo de la persona fallecida, pero tampoco son económicas. Su precio depende especialmente del medio y la difusión, pero una esquela con un alcance nacional fácilmente puede salir por más de 500 €.

Hombre dejando recordatorios a un ser querido_Cuánto Cuesta Morirse en España

Entierro

La inhumación conlleva, primero de todo, una tasa básica de 200 € de media, aunque esta puede verse aumentada por otros condicionantes como el mantenimiento o movimientos de lápidas, etc.

A esto debemos añadir el espacio de entierro. Como cabe esperar, los lugares más pequeños como los nichos son más asequibles que las lápidas. Aquí, además del espacio, dependerá la cantidad de años que se alquile y, por último, las condiciones que imponga cada cementerio. Si hablamos de números, los nichos suelen tener un coste que no suele exceder los 500 €, mientras que las lápidas parten de esa cifra para escalar fácilmente hasta los 2.500 o 3.000 €.

No podemos olvidar la lápida. La losa que cubre el ataúd también tiene un coste considerable, especialmente si elegimos diseños de mármol y con buenos acabados. De media, una lápida puede costar en torno a los 500 €.

Incineración 

La gran alternativa al entierro no es precisamente mucho más barata. El mero proceso de incineración ya tiene un coste medio de 500 €. Este coste ascenderá rápidamente si, por ejemplo, se tiene que realizar alguna extracción como una prótesis o marcapasos.

La urna es otro elemento que no podemos olvidar a la hora de evaluar cuánto cuesta morirse. Aunque existen modelos más económicos, el valor medio de estas oscila los 200 €.

Por último queda ver qué hacemos con las cenizas. Dejarlas reposar en un columbario tiene un precio aproximado de unos 300 € y esparcirlas en un lugar habilitado entre 60 € y 100 €. Si queremos lanzarlas en otro lugar como, por ejemplo, el mar, es conveniente revisar normativas ya que de lo contrario podríamos vernos expuestos a sanciones.

Los seguros de decesos, la mejor opción para olvidarse de cuánto cuesta morirse y otros trámites post mortem 

Los seguros de decesos son contratos específicos orientados a cubrir las necesidades financieras y burocráticas derivadas de un fallecimiento, lo que supone todo un alivio emocional para los familiares.

Este debe contratarse con anterioridad por la persona interesada y se va abonando de manera periódica, ya sea anualmente o de forma mensual. La cuantía varía en función de la edad del asegurado, la ciudad en la que resida y otras coberturas que pudiera contratar.

Cabe destacar que un seguro de decesos tiene más valor como ayuda administrativa que como financiera y te explicamos los motivos. Por un lado, a nivel económico, este tipo de seguros corre con los gastos derivados del fallecimiento, lo que libera de cargas a los familiares o problemas de liquidez. Y aunque esto es realmente genial, queda todo un mar de burocracia. Tramitar pensiones, seguros de vida, impuestos, el borrado de la huella digital… En resumen, un montón de trámites de los que no somos conscientes hasta que nos toca enfrentarnos a ellos. El seguro de decesos es, en estos casos, la mejor mano amiga ya que no solo suele ocuparse de todo, sino que ofrecen apoyo y asistencia durante todo el proceso para garantizar la máxima tranquilidad de todos.

Los tipos de seguros de deceso que existen 

Las grandes diferencias que encontramos en este tipo de seguros son a través de las primas o, lo que es lo mismo, lo que pagamos por tener contratado el seguro a lo largo del tiempo. Así que no hay excusa, seguro que hay una opción que se adapte a ti.

  • Modalidad natural: La póliza del seguro se renueva anualmente y sube de precio conforme el asegurado va cumpliendo años.
  • Modalidad nivelada: Aquí el precio es más estable y no varía tanto ya que se paga según la expectativa de vida del asegurado.
  • Modalidad mixta o seminatural: Se trata de una póliza híbrida que aúna las dos anteriores de manera que la cuantía crece hasta una edad determinada (que suele ser los 70 años) hasta congelarse y mantenerse fija.
  • Modalidad única: Esta póliza funciona mediante un pago único y está orientada principalmente a mayores de 65 o 70 años que llegan tarde a la contratación de este tipo de seguros.

Las principales diferencias entre un seguro de vida y uno de decesos 

Aunque puedan parecer lo mismo porque ambos se activan en el momento de fallecimiento, un seguro de decesos no es lo mismo que un seguro de vida. La principal diferencia es que el primero está orientado únicamente a hacer frente a los trámites y costes derivados de un fallecimiento, mientras que el seguro de vida ofrece una indemnización económica para garantizar el bienestar de los familiares.

Otra de las diferencias notables es la cantidad asegurada. Mientras que un seguro de vida el titular elige el dinero a asegurar (y, en concordancia, la cuota), en los seguros de decesos no funciona así. En estos casos, y con las últimas voluntades especificadas, los costes están más que claros y son mucho menores, por lo que toman forma de una pequeña anualidad o mensualidad determinada por la compañía.

Por último, y al margen de las garantías, está el servicio ofrecido o aquello que reciben los que quedan. En el caso del seguro de vida es dinero, mientras que el seguro de decesos es una amalgama de servicios y trámites cubiertos. Y aquí surge la gran pregunta: ¿Puede emplearse el dinero del seguro de vida para hacer frente a los gastos de entierro? La respuesta es sí, pero en cualquier caso deberemos organizar todo o, al menos, contratar a alguien para que lo lleve a cabo… y todo ello en un momento bastante delicado, emocionalmente hablando.

Cuánto vale un seguro de decesos al año

Como hemos visto, el importe que pagamos puede variar en función de la edad, localidad o coberturas contratadas, pero lo cierto es que contar con un seguro de decesos es bastante económico y no suele suponer un gran impacto en las finanzas de cualquier persona. El seguro de decesos de Cofidis, por ejemplo, incluye asistencia psicológica y se adapta con una pequeña cuota mes a mes para evitar que un cargo anual nos sorprenda.

Mujer en el cementerio_Cuánto Cuesta Morirse en España

¿Los seguros de decesos desgravan? 

A diferencia de otros seguros, la contratación (o mantenimiento) de los seguros de decesos no cuentan con ningún beneficio fiscal a la hora de hacer la Declaración de la Renta. Esto es debido a que su contratación, aunque común, no le supone ningún beneficio al Estado, por lo que no dispone de ningún tipo de excepción.

Cómo saber si alguien dispone de seguro de decesos 

Esperemos que no te encuentres en esta situación pero… ¿qué pasa si un familiar o allegado fallece y desconocemos si tiene o no seguro de decesos? Para tu tranquilidad, debes saber que existe un registro de contratos de cobertura de fallecimiento en el que quedan registrados la contratación de todos estos productos. Es público, pero para acceder a esta información de otra persona deberán haber pasado 15 días desde el fallecimiento y deberemos contar con los datos y acreditaciones necesarias.

Y hasta aquí el artículo de cuánto cuesta morirse en España 2024 y la mejor manera de ahorrar ese dinero a familiares. Recuerda que en este blog, además de información útil para mejorar tus finanzas, tienes todo tipo de contenidos sobre seguros. Desde consejos para evaluar el contenido de tu hogar hasta seguros médicos para bebés pasando por conceptos básicos para entender cualquier seguro. Esperamos que te ayuden a reforzar tus conocimientos, a tomar mejores decisiones financieras y a vivir con mayor tranquilidad el futuro.

aRTÍcuLos ReLacionaDos