Si juzgamos por las estadísticas (y a excepción del excepcional repunte vivido en 2025), cada vez menos padres se aventuran a criar a un hijo en España. En la actualidad, solo una de cada cuatro familias tiene hijos menores (25,6 %), mientras que únicamente el 4,9 % de las parejas está pensando en tener un bebé en el próximo año, tal y como apuntan los datos del V Observatorio Cofidis (2026). Aunque este no es el único dato interesante sobre paternidad que nos deja este estudio…
El alto precio de criar a un hijo en España
El descenso de la pirámide de población de un país es un fenómeno complejo que difícilmente responde a una única causa. En el caso de nuestro país, intervienen aspectos demográficos, laborales y sociales, pero si hay uno que nunca falla es el económico. La inflación y las constantes subidas de precios sitúan el coste medio de tener un hijo entre unos 600 y 1.100 € al mes, lo que significa destinar entre 7.200 y 13.200 € cada año exclusivamente a la crianza.
Tal y como revelan los datos del V Observatorio Cofidis, para el 83 % de las familias estos costes suponen un esfuerzo cada vez mayor. De hecho, más de la mitad de ellos clasifica la subida de precios como muy elevada, lo que sin duda afecta a su planificación familiar. Y es que, si lo ponemos en contexto, criar un hijo en España supone para muchas familias destinar entre el 22,5 y el 41,25 % de su renta neta.
Aunque pueda parecer lo contrario, la sensación de encarecimiento no es mayor en las zonas más pobladas o con mayor proyección turística. De hecho, donde más se ha notado es en las comunidades de Navarra (91,7 %), Castilla-La Mancha (91 %), Cantabria (88,2 %), mientras que Murcia y La Rioja son las que menos han notado esta subida en el coste de crianza (75,6 % u 72,8 %, respectivamente).
Reducir el gasto infantil, la dolorosa solución para muchas familias
Apretarse el cinturón siempre ha sido una solución socorrida a la hora de afrontar un aumento de costes. Sin embargo, ante un presupuesto familiar ya súperajustado de por sí, pocas partidas pueden optimizarse. Esto ha forzado a muchos hogares a replantearse el gasto infantil.
De media, el 36 % de las familias españolas reconoce haber reducido partidas dedicadas a los hijos. Pero esta realidad empeora por barrios o, mejor dicho, por comunidades. Los hogares canarios (50,8 %), madrileños (43,7 %), valencianos (40 %) y extremeños (39 %) son los que más han sufrido este efecto.
Las partidas de gasto más recortadas por los padres
A la hora de aplicar tijera, los padres españoles se decantan por el ocio y otros gastos prescindibles, tratando de mantener el presupuesto intacto en áreas más esenciales como pueden ser la salud, la alimentación y la educación.
Los datos del V Observatorio Cofidis indican que la preferencia a la hora de reducir gasto es la siguiente:
- Ocio (cine, salidas, actividades…): 62 %
- Ropa y calzado: 53,8 %
- Actividades extraescolares: 48,5 %
- Celebraciones (cumpleaños, eventos…): 44,2 %
- Juguetes: 38,4 %
- Campamentos: 28 %
- Alimentación: 24,5 %
- Revisiones dentales y oftalmológicas: 22,4 %
- Material escolar y libros: 10,7 %
- Transporte: 9,3 %
- Otros: 1,6 %

Cómo la brecha económica afecta al acceso a servicios de crianza
Esta realidad afecta de forma desigual a las familias españolas. Mientras que en las de mayores rentas destacan los gastos en atención sanitaria privada (80,4 %), actividades extraescolares (77,6 %) y campamentos o vacaciones (70,3 %), los hogares con rentas más bajas presentan dificultades a la hora de acceder a estos servicios.
La guardería es un buen ejemplo de ello. Mientras que solo el 12,5 % de las rentas altas confiesa haber tenido problemas para afrontar este gasto, el porcentaje casi se triplica (34,4 %) en el caso de las familias con menos recursos. Pero no se trata de un caso aislado, ya que pasa lo mismo con el comedor escolar (25,8 % vs. 52,2 %, respectivamente) o la sanidad privada (68,8 % vs. 90 %), entre otros.
Tener la posibilidad de acceder a estos servicios de crianza supone un alivio para muchos hogares, pero no un alivio del tipo financiero. La gran mayoría de familias deben afrontar dificultades económicas para poder garantizarlos.
El caso más claro son los campamentos escolares y vacaciones, donde un 45 % de las familias declara haber sufrido para poder costearlas (un 27,2 % tuvo bastantes dificultades y un 17,8 % declaró haber pasado muchas dificultades). Lo mismo pasa con la sanidad privada (37 %), las actividades extraescolares (32,5 %) o servicios más básicos como el comedor escolar (28,2 %) y la guardería (25,1 %), los cuales también suponen un serio problema financiero para muchas familias.

La economía familiar, un factor clave a la hora de decidir ampliar la familia
Es innegable la importancia que tienen aspectos como la vivienda o la estabilidad laboral a la hora de criar a un hijo en España, pero las finanzas se postulan como uno de los factores imprescindibles para la llegada de un bebé. Buen ejemplo de ello es que el 32 % de los hogares estudiados en el V Observatorio Cofidis reconoce haber pospuesto o incluso descartado la paternidad por motivos económicos.
“El 20,5 % de las familias decide no tener hijos por motivos económicos”
Aunque este freno es común para el global de la población, afecta especialmente a los hogares con rentas bajas y medias-bajas. Y lo hace de la forma más cruel: renunciando a vivir la paternidad. De media, el 20,5 % de las familias decide no tener hijos por motivos económicos, pero si nos centramos en las familias con rentas bajas vemos que el porcentaje aumenta hasta un 29,3 %, mientras que en el caso de las de rentas medias-bajas alcanza casi el 31 %. En otras palabras, el coste de vida está empezando a influir en la natalidad del país.
| Clase baja | Clase media-baja | Clase media | Clase media-alta | Clase alta | Media | |
|
Han pospuesto la paternidad |
14,6 % | 15,1 % | 11 % | 12,1 % | 11,7 % | 11,8 % |
| Han renunciado a la paternidad | 29,3 % | 30,9 % | 21,9 % | 16,1 % | 9,9 % | 20,5 % |
|
No han renunciado a la paternidad |
34,1 % | 26,3 % | 41,6 % | 55,4 % | 59,5 % | 45,1 % |
| No aplica | 22 % | 27,6 % | 25,5 % | 16,4 % | 18,9 % | 22,6 % |
Fuente: V Observatorio Cofidis de economía, sostenibilidad y nuevas tendencias de los hogares españoles, 2026
Las ayudas, el gran salvavidas para criar a un hijo en España
Los datos del V Observatorio Cofidis señalan que más de la mitad de los hogares ya no se plantea ampliar la familia (50,8 %). Eso significa que la responsabilidad que supone el reto que supone la natalidad de este país recae en menos de la mitad de las familias. ¿Cómo hacer que esta cifra no siga bajando?
Las ayudas directas a las familias parecen la mejor solución para incentivar este dato o, al menos, así lo creen los padres y madres. Por supuesto, la medida más efectiva son las ayudas económicas por hijo, las cuales las reclaman el 23,3 % de las familias. Sin embargo, no es el único campo en el que se puede mejorar. El 22 % reclama una mejora en el permiso de paternidad, así como mejores condiciones para poder conciliar la vida laboral con la crianza.
Hacer crecer la familia exige más dinero, pero también más espacio. Quizá por eso, el poder acceder a una vivienda más asequible se coloca, con un 18,9 %, en tercer lugar de las ayudas más deseadas por las familias. Le siguen la estabilidad laboral (17,4 %), la reducción de impuestos en productos y servicios asociados a la infancia y la crianza (13,8 %) y, por último, una educación infantil (0-3 años) gratuita o más accesible.
5 consejos financieros que hacen más fácil la labor de criar a un hijo en España
Vistos los problemas y las necesidades de las familias, es hora de hablar de soluciones. Luchar contra factores económicos puede parecer una tarea sumamente compleja y frustrante, pero lo cierto es que aplicando sencillos hábitos de control y disciplina financiera puede ser algo más fácil de lo que pensamos.
1. Ajusta tu planificación familiar
Restringir el gasto nunca es agradable, pero siempre es mejor hacerlo antes y de forma ordenada que después y con prisas. Sentarse a analizar cuáles son todos los gastos familiares y ordenarlos por prioridades tiene una doble función. Por un lado, nos permite tener nuestra economía bajo control y evitar que los pequeños mordiscos en forma de caprichos o gastos fantasma o vampiro vayan mermando nuestro ahorro sin darnos cuenta.
Planificar nuestras finanzas también aporta una visión global que permite detectar fácilmente no solamente qué partidas debemos eliminar, sino también aquellas que podemos reducir: facturas de suministros e internet, compras en alimentación, servicios de streaming…

2. Crea y amplía tu colchón
No son pocas las veces que hemos hablado en este blog de la importancia de contar con un colchón financiero. Esta herramienta básica es todo un esencial para disfrutar de unas finanzas sanas y controladas. Por si es la primera vez que nos lees, un colchón financiero o fondo de emergencia no es más que tener una cantidad de dinero disponible para poder afrontar cualquier imprevisto sin que este rompa nuestras finanzas: una avería en casa, una intervención de urgencia del dentista o cualquier otro problema de alto coste que nos pueda surgir.
En este blog también hemos hablado largo y tendido de cómo crear ese fondo, así de cuánto dinero debería componerlo. Habitualmente se recomienda entre tres y seis meses de sueldo, pero en el caso de tener hijos no está de más ampliar un poco ese margen ya que muchas veces los problemas nunca vienen solos y conviene estar preparados.
3. Ahorra para el futuro de tus hijos
Aunque los estudios superiores o la emancipación suenen conceptos muy lejanos, el tiempo vuela y es mejor que juegue a nuestro favor. En este sentido, resultan tremendamente útiles las cuentas remuneradas, ya que gracias al poder del interés compuesto pueden convertir pequeñas aportaciones periódicas en una gran cantidad.
Si no nos da miedo asumir algo de riesgo financiero, opciones como los fondos de inversión u otros productos de inversión pueden lograr incluso mejores resultados el día de mañana. En ambos casos, tanto cuentas remuneradas como inversiones, es necesario un ingrediente secreto: el tiempo. Cuantos más años tengamos nuestro plan en marcha, más intereses se generarán y, en el caso de los productos de inversión, más posibilidades de diluir el riesgo asociado a ciertas operaciones.
4. Aprovecha las ayudas públicas
Tanto el Estado, como muchas comunidades y municipios cuentan con ayudas interesantes en el contexto de la paternidad. Buen ejemplo de ello son las prestaciones para adquirir, alquilar o reformar una vivienda, para ir a vivir a un pueblo o para comprar un vehículo eléctrico nuevo, entre otras.
Además de estas ayudas de carácter general, también existen otras específicas orientadas a la crianza. Las ayudas por nacimiento o adopción son quizá el ejemplo más claro, pero no el único. También hay ayudas para familias numerosas, así como el CAPI (complemento de ayuda para la infancia) o ayudas para madres solteras, separadas o divorciadas.
Tampoco podemos olvidar las deducciones que puede aportar un hijo o hija en la Declaración de la Renta, que si bien no aportan dinero en efectivo, sí que permiten recortar la base de nuestro IRPF y, por tanto, pagar menos impuestos o recibir una devolución mayor.
5. Estudia bien qué te ofrecen los seguros
Aunque un seguro es un gasto, es de esos gastos que conviene tener en cuenta ya que puede ahorrarnos un buen dinero. Si hablamos de hijos, hay al menos tres seguros que si bien no son obligatorios de contratar, sí que conviene tenerlos en cuenta.
Quizá los más comunes son los seguros escolares o de accidentes, los cuales cubren ante cualquier posible lesión o incidente físico que el niño o niña pueda tener en el centro escolar o mientras practica algún tipo de actividad extraescolar. Su coste es mínimo (1,12 € al año los públicos y entre 15 y 30 € los privados), por lo que resulta muy fácil de encajar en la economía familiar. Además, conviene saber que muchos centros lo exigen para aceptar la matrícula.
En segundo lugar tenemos los seguros médicos. Estos funcionan de una forma bastante similar a la de los adultos, por lo que hay diferentes modalidades que incluyen (o no) copago. Si hablamos del precio, conviene remarcar que los seguros de salud se encarecen conforme cumplimos años, ya que las probabilidades de que tengamos alguna dolencia van aumentando con el paso del tiempo. Eso significa que los niños gozan de los precios más baratos, yendo desde los 10 € al mes para los más básicos hasta los 80 € en opciones completas y sin copago.
Por último, no podemos olvidar los seguros de vida y ahorro. El primero de ellos sirve para garantizar unos ingresos al infante en el caso de que uno o los dos progenitores falten, mientras que el segundo sirve para acumular capital para cuando el niño cumpla la mayoría de edad.
¿Qué es exactamente el Observatorio Cofidis?
La gran mayoría de datos que hemos visto pertenecen al V Observatorio Cofidis de economía, sostenibilidad y nuevas tendencias de los hogares españoles (2026), un estudio que anualmente realizamos en Cofidis para conocer la realidad que viven los hogares españoles en materia de consumo y gasto.
Este estudio ahonda en los nuevos modelos de sociedad del siglo XXI a través de la revisión de aspectos como la planificación financiera, la evolución de los gastos, el impacto del coste de la vivienda, el consumo sostenible o la crianza, entre otros indicadores clave.
Más información de interés para seguir criando a tus hijos
La paternidad y maternidad es una aventura apasionante, aunque a veces puede ser algo complicada. Para ayudarte, además de préstamos y créditos, en Cofidis te ofrecemos un montón de información para mejorar la crianza y educación de los hijos: desde cómo ahorrar en la vuelta al cole hasta cómo enseñarles finanzas de una forma fácil y adaptada a su edad.
