Dejar de trabajar suele asociarse a una vida más tranquila, a ser dueños de nuestro tiempo y disfrutar más de la familia y aficiones, pero también suele ser sinónimo de afrontar dudas sobre la jubilación: edad mínima, cuáles son los diferentes tipos de prestaciones a los que se puede acceder o cuánto dinero vamos a recibir mensualmente son preguntas de lo más comunes al llegar al final de la vida laboral, especialmente si llevamos a cabo una planificación financiera. Para tratar de ayudarte, revisemos cuáles son las novedades y los cambios de este año en materia de pensiones de jubilación.
Los cambios en materia de jubilación: edad mínima, tipos de pensiones y cuantías a cobrar
Antes de entrar en materia, hablemos un momento del principal motivo de tanta duda en torno a la jubilación. El sistema de pensiones español vive sumido en una reforma desde 2013. Esta decisión se llevó a cabo por dos grandes motivos. Por un lado, adecuar la edad de jubilación al aumento de la esperanza de vida, es decir, aumentar la edad de retiro. Y, por el otro, aumentar progresivamente el dinero a recibir mensualmente con el fin de que estos ciudadanos no pierdan poder adquisitivo debido a la inflación. Es por esto que las cifras relacionadas con la jubilación no dejan de cambiar año tras año.
Este constante cambio, que tiene la fecha de finalización marcada en 2027, supone un hándicap para aquellas personas que quieren acceder a su jubilación, pero también para aquellos que ya la disfrutan, ya que sus pensiones van subiendo año a año y, por tanto, tiene un impacto directo en su economía. Tanto para unos como para otros es esencial estar al día de los cambios, ya que un error o el propio desconocimiento puede llegarnos a jugar una mala pasada o, mejor dicho, costar dinero.
La edad mínima de jubilación llega a su tope en 2026
Empecemos por el principio o, dicho de otra manera, en qué momento podemos empezar a cobrar la pensión de jubilación. La edad de jubilación ordinaria pasa a situarse a los 67 años, cuatro meses más tarde que en 2025, cuando se situaba en los 66 años y 8 meses.
Algo importante aquí es que esta edad ya no seguirá aumentando en 2027 ni años consecutivos, algo que sí llevaba haciendo desde 2013, cuando la edad de jubilación se situaba en los 65 años. Por tanto, ya no hará falta seguir consultando cuál es la edad mínima de jubilación, ya que se quedará en los 67 durante unos cuantos años.

¿Es posible jubilarse a los 65 años de forma ordinaria? La respuesta es sí, pero es necesario tener cotizados un mínimo de 38 años y 6 meses, tres meses más que el año anterior (38 años 3 meses). Si es el caso, podremos avanzar nuestra jubilación un par de años (o algo menos si cumplimos con los mínimos de cotización pasados los 65) .
Así funciona el nuevo método de cálculo de las pensiones
Otra novedad de este año es la entrada en vigor del sistema dual de cálculo de la base reguladora de las pensiones. Este cambio fue aprobado en 2023 y busca ofrecer a los ciudadanos la opción más ventajosa para su jubilación al dejarles elegir entre dos opciones.
¿A qué nos referimos exactamente? Entremos un poco en detalle. Hasta ahora, la única forma de calcular las pensiones era usando las cotizaciones de los últimos 25 años o, lo que es lo mismo, 300 mensualidades. Para obtener el resultado, se debían sumar todas ellas y dividirse por 350, obteniendo así la cuantía a percibir.
El nuevo sistema, en cambio, deja elegir entre las 302 mejores cotizaciones (es decir, las más elevadas) de las últimas 304, es decir de los últimos 25,33 años. Una vez elegidas también deben sumarse y dividirse, aunque esta vez entre 352,33.
Como es de esperar, lo más habitual es que estas dos formas de calcular ofrezcan resultados ligeramente diferentes. Y justo aquí es donde puede apreciarse la ventaja del sistema dual, ya que los ciudadanos tienen la libertad de usar ambas y quedarse con la que ofrezca el resultado más ventajoso en términos económicos.
“La pensión de jubilación subirá, de media, un 2,66 % este 2026, situando el pago mensual medio en 1.552,31 €”
Así funciona el nuevo método de cálculo de las pensiones
Otra novedad de este año es la entrada en vigor del sistema dual de cálculo de la base reguladora de las pensiones. Este cambio fue aprobado en 2023 y busca ofrecer a los ciudadanos la opción más ventajosa para su jubilación al dejarles elegir entre dos opciones.

¿A qué nos referimos exactamente? Entremos un poco en detalle. Hasta ahora, la única forma de calcular las pensiones era usando las cotizaciones de los últimos 25 años o, lo que es lo mismo, 300 mensualidades. Para obtener el resultado, se debían sumar todas ellas y dividirse por 350, obteniendo así la cuantía a percibir.
El nuevo sistema, en cambio, deja elegir entre las 302 mejores cotizaciones (es decir, las más elevadas) de las últimas 304, es decir de los últimos 25,33 años. Una vez elegidas también deben sumarse y dividirse, aunque esta vez entre 352,33.
Como es de esperar, lo más habitual es que estas dos formas de calcular ofrezcan resultados ligeramente diferentes. Y justo aquí es donde puede apreciarse la ventaja del sistema dual, ya que los ciudadanos tienen la libertad de usar ambas y quedarse con la que ofrezca el resultado más ventajoso en términos económicos.
Cuánto suben las pensiones de jubilación este año
Tal y como anunció el Gobierno a finales de 2025, las pensiones subirán exactamente un 2,66 % de media (o, si redondeamos tal y como hacen los medios, un 2,7 %). Este aumento es algo menor que la se vivió el año anterior, la cual fue de 2,8 %, pero muy superior a las vividas entre 2010 y 2020, periodo durante el cual las subidas de las pensiones estaban congeladas. Paradójicamente, ambas cifras se sitúan un pelín por debajo de la inflación, que es de aproximadamente un 3 %.
La subida afecta principalmente a los jubilados, pero no solo a ellos. También se beneficiarán de ella aquellas personas que reciben pensiones por viudedad, orfandad e incapacidad permanente.
Si dejamos de un lado los porcentajes y hablamos de dinero, los 9,4 millones de pensionistas españoles (y las más de 700.000 personas sujetas a regímenes pasivos) se beneficiarán de esta subida. Los jubilados recibirán entre 35 y 40,8 € más al mes. A nivel anual, la subida se sitúa en los 571 €. Visto en global, pasarán a cobrar 1.552,31 € mensuales de media en 14 pagas o, lo que es lo mismo, 21.732,34 € anuales, mientras que en 2025 la pensión media mensual se situaba en 1.511,51 €.
Echando un ojo a la subida en la pensión de jubilación mínima y máxima
Hasta ahora hemos estado hablando en términos generales pero, como sabemos, la cantidad de dinero que se recibe mes a mes como pensión depende de las cotizaciones hechas durante la vida laboral. En la práctica, esto hace que el dinero que recibe cada jubilado pueda variar enormemente. Sin embargo, sí hay dos puntos en común: los extremos. El sistema de pensiones de jubilación tiene fijadas unas pensiones mínimas y máximas a cobrar, las cuales también han subido.
Las mínimas son las que más aumento reciben, ya que verán su cuantía incrementada entre un 7 % y un 11,43 %, un porcentaje que varía en función de las cargas familiares. La pensión de jubilación máxima, por su lado, no tendrá un incremento porcentual tan elevado, pero se verán aumentadas en 91,98 € al mes (1.287,76 € al año), haciendo que la pensión pase de los 3.355 € hasta los 3.446,98 €. Este nuevo límite también afectará a aquellas personas que se benefician de cobrar dos pensiones a la vez.
Así han subido otros tipos de pensiones contributivas
Como hemos comentado, los jubilados no son los únicos pensionistas que verán sus ingresos aumentados este año. Veamos cómo han afectado las subidas en los diferentes tipos de pensiones como son la de viudedad, orfandad, incapacidad o en favor de familiares.
| Pensión | Aumento mensual medio | Aumento anual medio | Cuantía mensual media 2025 | Cuantía mensual media 2026 |
| Viudedad | 25,3 € | 354,2 € | 937,2 € | 962,5 € |
| Orfandad | 14 € | 196 € | 527 € | 541 € |
| Incapacidad permanente | 32,7 € | 457,8 € | 1.211,48 € | 1.250 € |
| En favor de familiares | 21,17 € | 296,38 € | 784,25 € | 805,42 € |
Es importante remarcar que algunos de estos importes, al igual que pasa con la jubilación, se calculan en función de salarios, aportaciones o cotizaciones anteriores, por lo que aunque la cifra de subida se mantenga, las cuantías totales a percibir podrían ser diferentes a las presentadas en esta tabla.
Además, los pensionistas con condiciones de vulnerabilidad pueden llegar a disfrutar de un aumento mayor. Es el caso de las personas viudas con cargas familiares o en algunos casos de incapacidad.
La revalorización de las pensiones no contributivas
Como todos sabemos, las pensiones mínimas no contributivas están orientadas a aquellas personas vulnerables que no han alcanzado la cotización mínima para recibir las prestaciones de jubilación o también de invalidez. Pueden optar a ella tanto trabajadores que por algún motivo debieron abandonar su puesto como aquellas personas que no han llegado a cotizar nunca, así como aquellas que se encuentren en una situación de necesidad o le falten los recursos necesarios.
A diferencia de las pensiones contributivas, las cuales tienen un importe variable en función de las cotizaciones realizadas por cada persona, las pensiones mínimas no contributivas tienen una cuantía fija para todos los beneficiarios, la cual se actualiza cada año y este 2026 no ha sido una excepción. De hecho, son -junto a la mínima contributiva- las pensiones que mayor aumento han vivido. Esto es debido a que desde hace ya años, estas ayudas están tratándose de equiparar con el 75 % del umbral de pobreza marcado por la Unión Europea, algo que está cerca de cumplirse ya que todo está planificado para que en 2027 se igualen.
Este 2026, las pensiones no contributivas de jubilación o invalidez han experimentado un crecimiento del 11,34 %, el mayor aumento porcentual de toda la reforma durante este año. Si traducimos el porcentaje en dinero, son -más o menos- unos 64 € mensuales extra, haciendo que el cobro pase de los 565 € a los 629 €.
El Ingreso Mínimo Vital o IMV, por su lado, también ha sido reajustado al alza. La subida es la misma que en el paso de las pensiones no contributivas (es decir, 11,34 %). Sin embargo, este aumento no afectará a todo el mundo. Es importante recordar que esta ayuda no es permanente, ya que está sujeta a una revisión anual de los ingresos. A efectos prácticos, si la persona solicitante ha cobrado menos que el año anterior disfrutará de la subida, pero en aquellos casos en los que los ingresos personales hayan aumentado pueden haber problemas en forma de solicitudes de devolución de dinero por parte de la Agencia Tributaria o incluso la cancelación de la prestación.
Los requisitos para acceder a las pensiones no contributivas
Más allá de lo comentado, para poder acceder a estas prestaciones es necesario acreditar nuestra situación.
- No poder acceder a una pensión contributiva
- Carecer de ingresos suficientes
- Tener, al menos, 10 años de residencia legal en España, de los cuales los 2 últimos deben ser consecutivos y previos a la solicitud
- Jubilación: Tener 65 años o más
- Discapacidad: Tener entre 18 y 65 años y una discapacidad igual o superior al 65 %
Respecto a la suficiencia o no de los ingresos de una persona, el Estado es quien fija anualmente la cuantía máxima que alguien puede cobrar al solicitar esta prestación. Este límite, sin embargo, depende de la situación familiar:
- Personas que viven solas: los ingresos anuales no pueden superar los 8.120 € aprox. (sin contar pensión)
- Personas que viven con cónyuge, hijos u otros convivientes: 8.111 € + el 70 % de las pensiones de cada conviviente (exceptuando cónyuge y familiares de segundo grado)
Qué hay de nuevo en la jubilación anticipada
Los cambios generales que han vivido las pensiones también afectan a la jubilación anticipada. El primer cambio y el más lógico es que, al igual que pasa con la ordinaria, se ha retrasado dos meses la edad mínima de jubilación anticipada. Recordemos que para acceder a esta prestación de forma voluntaria debe solicitarse 24 meses antes de la edad ordinaria de jubilación. Eso significa que este año podrá solicitarse a los 65 años si no se ha alcanzado el límite de cotización (38 años tres meses) o a los 64 en el caso de que sí se haya llegado a ese límite.
En el caso de la jubilación anticipada involuntaria pasa exactamente lo mismo. Se sigue pudiendo ejecutar hasta cuatro años antes de la edad ordinaria de jubilación, pero con el aumento de este año se demora un poco el momento de acceso.
Este 2026 también se han aumentado los coeficientes reductores para aquellas personas que, aún acogiéndose a la jubilación anticipada, tienen una pensión superior a la máxima permitida.
Las sanciones por jubilarse antes de lo previsto
Como no podía ser de otra manera, también han aumentado las penalizaciones por jubilarse antes de tiempo.
Los coeficientes reductores que se aplican en estos casos dependen de si se trata de una jubilación anticipada voluntaria o involuntaria, así como el tiempo que decidamos adelantarla, pero en cualquier caso el recorte oscila entre el 2,81 % y un 21 % en los casos voluntarios y del 0,5 % al 30 % en los casos de pensionistas involuntarios. Es importante tener muy en cuenta esto si queremos dejar de trabajar antes, ya que muy probablemente necesitemos una mayor cantidad de ahorros para llegar a la jubilación.
Tip financiero:
Si estás pensando en jubilarse antes, no te dejes llevar por las prisas o el hartazgo por trabajar y estudia bien cuál es el mejor momento para hacerlo. Simplemente por demorar la decisión 4 meses podemos llegar a reducir la penalización en más de un 50 %.
Cuándo y cómo solicitar la pensión de jubilación
Pasar de trabajar a jubilarse no es algo automático. O, al menos, no siempre. En la gran mayoría de casos, es el trabajador o la trabajadora quien debe tramitar el alta en el régimen de la Seguridad Social. Una gestión bastante fácil por lo general, pero para el que debemos estar preparados para evitar cualquier problema.
En qué momento puedo jubilarme
Algo esencial que debemos tener en cuenta es que no es obligatorio estar trabajando para cobrar la pensión. De hecho, la ley contempla diferentes escenarios desde los que se puede acceder a la jubilación, como puede ser estar en el paro o simplemente no estás dado de alta ni cobrando ninguna prestación. Ahora bien, cada supuesto tiene sus tiempos, los cuales se deben cumplir para que la solicitud llegue a buen puerto.
Actualmente, los estados profesionales desde los que se puede acceder a la jubilación son:
- Trabajadores: Pueden solicitarla con un antelación máxima de tres meses, aunque solo se tramitará cuando ya hayan causado baja.
- Convenios especiales: Pueden solicitarla el día que termine el convenio o durante los tres meses siguientes.
- Desempleados: Si están cobrando el paro, también pueden solicitarla tres meses antes de la extinción de dicha prestación
- No dados de alta: Aquellas personas que no están trabajando ni se benefician del paro pueden solicitar la jubilación el día que se cause derecho de pensión (ya sea por edad o años cotizados)
La documentación necesaria para tramitar mi jubilación
Toca hablar de papeles, aunque en el caso de la pensión para jubilación es bastante simple. El primero de todos es el DNI, pasaporte o NIE. Si la solicitud la realiza un representante legal también será necesario su documento nacional de identidad o equivalente. Además necesitaremos entregar el documento de solicitud de jubilación de la Seguridad Social cumplimentado y llevar con nosotros el número de cuenta corriente en formato IBAN.
En el caso de contar con cónyuges y/o descendientes es necesario presentar también el Libro de Familia. Además, aquí se pueden sumar otros documentos como el certificado de empresa, aunque no siempre es necesario.
Si, en lugar de acceder a la pensión por jubilación, queremos optar por otras fórmulas como puede ser la jubilación parcial o la activa a todos estos documentos deberemos añadir algunos más. Si es tu caso, te recomendamos revisar la documentación exigida para las prestaciones de jubilación de la Seguridad Social.
Más conocimientos para hacer crecer tu dinero durante la jubilación
Aunque sería genial, las preocupaciones por el dinero no terminan una vez dejamos de trabajar. De hecho (y cómo mínimo), nos esperan cinco grandes retos financieros tras la jubilación. La mejor forma de abordar todo lo que queda por llegar es dedicando un poco de nuestro preciado tiempo a mejorar nuestra educación financiera, algo que puedes hacer aquí completamente gratis y a tu ritmo. En este blog de Cofidis encontrarás trucos y consejos para ahorrar, información útil para invertir y muchas cosas más.
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