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No caigas en estas estafas en coches de segunda mano

Movimiento
27min.
Una mano que sujeta unas llaves de coche.

El mercado de vehículos de ocasión está más en auge que nunca en España. En la actualidad, las ventas de coches usados duplican las nuevas matriculaciones. Un éxito justificado por el ahorro económico que suponen este tipo de opciones, pero que también ha atraído a muchos estafadores al sector.

Si el mercado de vehículos de ocasión está de moda, las estafas en coches de segunda mano también lo están. Más de un 34 % de los compradores declara haber sufrido algún tipo de estafa durante el proceso, según un estudio realizado por la empresa de investigación Carfax. Una cifra altísima que incluye desde engaños leves (19 % de los encuestados) hasta delitos graves (15 %).

Este escenario da como resultado que la mayoría de compradores (el 85 % según el estudio) afronte el proceso de compra con miedo y desconfianza. Una realidad que trataremos de romper explicando cuáles son las principales estafas y cómo evitarlas. 

Las 8 principales estafas en coches de segunda mano

Vehículos que no son lo que parecen, vendedores con identidades falsas… Los estafadores son de lo más ingeniosos a la hora de trazar estrategias para robar el dinero de los compradores. Pero aunque cada uno pueda tener su propio relato, todos suelen suelen ser variantes del mismo tipo de timos. Veamos cuáles son los más populares en la actualidad:

 1. El clásico trucaje del cuentakilómetros

Aunque es totalmente ilegal, manipular el cuentakilómetros es todavía muy habitual. El objetivo de esta triquiñuela es hacer creer al comprador que el vehículo ha tenido menos recorrido del que tiene en realidad, lo que se traduce en un precio mayor y en posibles riesgos para la seguridad y el bolsillo del futuro propietario. 

Las técnicas para cambiar la cifra de kilometraje dependen de la antigüedad del vehículo, pero los últimos modelos no se libran de esta práctica. Muchos estafadores profesionales cuentan con software especializado que permite manipular estos datos sin dejar rastro. Este método está tan extendido que puede verse no solo en ventas particulares, sino también en algunos concesionarios de segunda mano de dudosa reputación.

2. La oferta que viene del extranjero 

Esta forma de estafa también lleva unos años entre nosotros, usando para su engaño una realidad en el sector de la compraventa: la importación de vehículos. Esta práctica totalmente legal se hizo muy popular hace tiempo debido a que permitía obtener coches alemanes a un mejor precio al ser importados directamente desde el país teutón. 

Funcionó tan bien que los estafadores lo aprovecharon como coartada y hoy en día ya existen diferentes versiones o narrativas para empujar esta historia. Un vendedor con un vehículo matrícula española pero ubicado en Francia, un coche de km. 0 perteneciente al directivo de una empresa belga, una empresa que ofrece vehículos de ocasión alemanes… Independientemente del pretexto, suele aparecer en la ecuación una empresa de transporte internacional tremendamente fiable que retiene pago como garantía hasta que el comprador reciba el coche. 

No hace falta mencionar que todo esto es falso. Un coche no llega a través de Amazon, exige de una empresa logística profesional. Estas, en el 99,9 % de los casos, no median entre particulares. No es su trabajo. Como tampoco lo es custodiar dinero. 

Además, es posible que el coche finalmente exista, pero es más que probable que su procedencia no nos guste. Coches robados o con accidentes graves a sus espaldas, reparaciones chapuceras, un uso abusivo del vehículo y otros motivos similares suelen ocultarse con este método.

3. Anuncios en portales falsos de coches de segunda mano 

Los estafadores llevan años clonando webs de entidades financieras, compañías de suministros, empresas telefónicas o servicios como Correos o Netflix, entre muchos otros. Y, como no podía ser de otra manera, el sector de los vehículos de segunda mano no es una excepción. 

Mediante una web -casi- idéntica buscan obtener la confianza inmediata del comprador y que este introduzca sus datos, lo que puede dar lugar a diversos delitos. 

A pesar de su peligrosidad, son relativamente sencillos de detectar y evitar. El punto flaco de estas imitaciones siempre es el mismo: la URL o dirección web. Ese “https://www.loquesea.com” que aparece en la parte superior o inferior del navegador suele tener algo raro. A veces es una letra de más o cambiada de orden, otras veces es que la conexión no aparece como segura o directamente aparece un nombre extraño. Si algo de esto pasa, es una estafa. 

4. El chollazo fantasma 

¿Imaginas pagar por algo que no existe? Pues no sería la primera vez que pasa, especialmente si hablamos de coches. Muchas veces los culpables son estos coches fantasma, que aparecen en forma de anuncios en los portales. Su reclamo es un precio anormalmente bajo. De media, los expertos indican que suelen reducir el precio entre un 30 y un 60 % sobre el valor de mercado, lo que hace que resalte sobre todos los competidores. 

La alta demanda que generan es parte del gancho. El estafador suele usar el supuesto aluvión de interesados para solicitar una paga y señal que suele rondar los 200-400 €, lo justo para ser considerado delito leve

Para dar mayor credibilidad, suelen alegar que el abono de un depósito le sirve para separar a la gente seria de la que no, que luego lo devuelve si no hay trato o ofrece una rebaja superior al importe en una hipotética compra. De hecho puede prometer hasta la luna, porque su único objetivo es la paga y señal. Una vez la reciben, desaparecen y nunca más se supo del coche ni del vendedor.

5. El falso propietario

Con los estafadores, nada es lo que parece y eso incluye también su identidad. No son pocos los usuarios que se han dado cuenta demasiado tarde que el vendedor no era la misma persona que el propietario del vehículo que ha adquirido. 

El objetivo aquí es claro: obtener el dinero y evadir responsabilidades. Por eso es clave, tal y como veremos más adelante, comprobar todos los datos bien antes de firmar.

6. Vehículos embargados 

Otro método fraudulento con el que nos podemos topar es con la venta de vehículos embargados o con reserva de dominio, que es básicamente que el coche fue financiado pero la deuda no se pagó a tiempo. Cuando esto pasa, el propietario puede seguir usando el vehículo mientras no le sea retirado, pero no puede venderlo, transferirlo ni darlo de baja en la DGT. 

Aunque es una práctica prohibida por las entidades e ilegal, lo cierto es que sigue pasando. Y el gran problema es que una vez se efectúa la compra, la deuda que tiene el vehículo pasa a ser propiedad del comprador, quien suele enterarse tiempo más tarde, cuando recibe una notificación de la Agencia Tributaria instándole a pagar si desea utilizar el coche. 

Además del palo económico, esta estafa también puede causar un quebradero de cabeza administrativo. Y es que lo más probable es que no se pueda realizar el cambio de nombre del titular hasta que la deuda sea subsanada, por lo que a efectos legales el coche sigue siendo de otra persona.

Vemos un coche, en una calle, tapado con mantas y cajas de cartón alrededor.

7. Vehículos siniestrados o con averías graves 

Dicen que la picaresca es parte de nuestra forma de ser, pero lo que hacen algunos para realizar ventas de coches ruinosos es ya ingeniería del engaño. 

En el caso de los siniestrados hablamos de coches que han sufrido un accidente o suceso como una riada o desprendimiento, lo que ha comprometido la integridad de sus partes estructurales y, por tanto, debería ser desguazado. En cambio, el coche esquiva su destino y es reparado de forma ilegal con piezas de otros vehículos oficialmente muertos. A eso le añaden un poco de pintura nueva, ambientador y listo. 

Si no se detecta este problema, lo más probable es que aparezca en la primera ITV que pasemos, donde se encontrarán fallos críticos y carísimos de reparar. Eso, claro está, si uno de estos problemas no decide manifestarse antes estando en carretera, lo cual puede ser fatal. 

Por el otro lado tenemos los coches con averías importantes. Aquí hablamos de temas críticos como motor, transmisión o frenos, entre otros, los cuales han sido reparados de una forma provisional con el fin de pasar desapercibidos en una primera inspección. Pero no suelen pasar muchos días o kilómetros hasta que se destapa el pastel en forma de reparación costosísima o, peor aún, un accidente.

Ten cuidado con este tipo de estafas en coches de segunda mano no solo si buscas entre particulares, ya que algunos concesionarios de ocasión maliciosos podrían emplear prácticas similares para maquillar ciertos errores.

8. El contrato de compraventa de vehículos con trampa

La mayoría de personas sentimos respeto ante los contratos. Son serios, técnicos, específicos… aburridos. Quizá por ello, no les prestamos toda la atención que deberíamos al leerlos. Y ya no hablamos de redactar uno, lo cual se antoja misión imposible. 

Esta realidad la aprovechan los estafadores para eludir responsabilidades. Estos ofrecen amistosamente su contrato en el momento clave, aunque este viene con algún dato cambiado u omite algún aspecto clave que casi seguro nos va a hacer perder muchos euros. 

Spoiler: si te preocupa este tema, más adelante te damos tips para poder examinar o redactar un contrato fácilmente.

Estafas dirigidas a vendedores de coches de segunda mano 

Cualquiera podría pensar que los estafadores focalizan sus esfuerzos en los compradores, que son quien tiene el dinero en el bolsillo. Pero en el sector de la compraventa de vehículos no hay nadie a salvo, especialmente entre particulares. 

La paga y señal envenenada 

Alguien se interesa mucho por tu vehículo. Tanto que quiere, de forma voluntaria, hacer una transferencia para que se lo reserves, lo cual suena tan serio como tentador. Cuando accedes, solicita que le mandes una fotocopia de tu DNI para asegurarse de que no le estafes desapareciendo al recibir el dinero (qué ironía, ¿eh?)

Como no parece nada raro, le facilitamos una copia de nuestro documento de identidad y luego… nada. El silencio. El comprador y su increíble interés desaparecen. Podemos pensar que finalmente se lo ha pensado mejor y se ha echado atrás, pero lo cierto es que ha logrado su objetivo. 

¿Qué ha pasado? Nuestros datos de identificación ahora están en su posesión, lo que será utilizado para dar credibilidad a otras estafas o cosas peores. 

El Bizum inverso 

Este método arranca igual que el anterior, es decir con un comprador muy interesado. La diferencia aquí es que no nos solicita ningún dato acreditativo, sino que va directo al grano al ofrecer hacer un Bizum como reserva ya. 

El quid de la cuestión aquí es que lo que recibimos no es una transferencia, sino una solicitud de dinero, algo que si no vamos con mil ojos podríamos aceptar rápidamente. ¡Adiós dinero! 

El cheque con dinero de más 

El truco aquí reside en que el estafador manda un cheque bancario que tiene un importe superior al acordado. Nosotros, de buena fe, le contactamos para avisar del error, pero acabamos de morder el anzuelo. 

El estafador alegará que se equivocó y que, para compensarlo, puedes transferir la diferencia. Una solución simple que mucha gente decide hacer antes de ir a cobrar el cheque, lo cual es fatal. Como es de esperar en una estafa, el cheque no tiene fondos o es falso, mientras que el comprador desaparece con la diferencia que le ingresaste. 

Cómo evitar estafas al comprar coches de segunda mano

Ahora que ya sabemos cuáles son los principales engaños en el ámbito de la compraventa de vehículos, toca armarnos contra ellos. Evidentemente, la madre de todos los consejos para evitar ser estafado es la cautela. No confiar o, al menos, poner en tela de juicio todo lo que vemos y oímos del vendedor no es ser mala persona, sino ser una persona precavida. 

Además de este consejo genérico, hay varios aspectos en los que te recomendamos poner cuatro ojos, ya que a menudo es ahí donde se ven las costuras de una estafa. Veamos cuáles son: 

Pistas para detectar timos al buscar coche por internet 

En la actualidad, el 90 % de las compras de vehículos en España empiezan en internet. Más concretamente con una búsqueda en Google o en algún portal especializado. Conscientes de esta realidad, muchos cacos operan en la red, donde empieza (y en algunos casos acaba) su estafa. 

Analiza al vendedor y al anuncio

La información es poder. Una afirmación tan cierta como genérica, pero que aplica a las mil maravillas si hablamos de evitar estafas en coches de segunda mano. Y es que saber leer al vendedor puede llegar a evitarnos perder miles de euros.

Nuestra investigación empieza en el mismo anuncio, donde podemos toparnos con varios indicios que nos indiquen si estamos ante un vendedor fiable o no. Un perfil recién creado, un nombre de usuario demasiado genérico o seguido de muchos números (como Jose087623), no tener historial ni valoraciones o muy pocas fotos son factores que, si bien no son sinónimo directo de estafa, lo cierto es que tampoco generan demasiada confianza. 

Aunque sutil, la redacción del anuncio también puede contener indicios de lo más sospechosos. Expresiones tipo “recién revisado”, “pagas y te lo llevas ya”, “el primero que llegue se lo queda”, “precio negociable, pero solo hoy” o la ya famosa “urge vender por (insertar aquí motivo)” suenan de lo más interesantes, pero esas prisas pueden no ser una oferta interesante, sino una estafa. Este tipo de técnicas buscan meter la prisa en el cuerpo al comprador por miedo a perder una oportunidad increíble, buscando que este se relaje y pase por alto hacer ciertas comprobaciones que podrían descubrir el engaño. Si las lees, mala señal.

No abras links a otros portales

Una de las formas más comunes de difundir las webs clonadas de las que hemos hablado antes es mediante el vendedor, el cual lo distribuye por lugares como redes sociales, foros, chats y sí, también en los portales de venta

Desconfía si recibes el anuncio por uno de estos medios, especialmente si significa pasar de un portal de venta a otro nuevo.

Si no tienes más remedio de acceder porque no tienes otra forma de ver el vehículo, primero de todo no introduzcas ningún dato. Y segundo, abre la web oficial en una pestaña nueva y busca el vehículo para comprobar si verdaderamente está ahí o no, así como si los datos son los mismos. Si no lo encuentras, es posible que estés ante una estafa.

Comprueba las imágenes con una búsqueda inversa

No hay anuncio de coche sin imágenes del mismo (y si no las hay, huye). Su función principal es mostrar al posible comprador el estado del vehículo, pero tienen otra función mucho menos conocida: atrapar a estafadores. 

Guarda las imágenes del anuncio en tu móvil u ordenador y súbelas una por una a Google Imágenes. Este famoso buscador rastreará la red en busca de fotos idénticas o similares en cualquier lugar del mundo y te mostrará en qué webs están alojadas. 

Si todo es correcto, Google solo debería mostrarnos links al anuncio que ya conocemos, el cual puede también estar en otros portales. Sin embargo, si encuentras que ese coche se está vendiendo por personas o precios diferentes, así como si ves anuncios iguales publicados en webs de otros países, el consejo es claro: no compres. 

Pide más fotos

Si has vendido algo por Wallapop, Vinted u otras plataformas de compraventa entre usuarios te habrás dado cuenta que muchos usuarios piden fotos extra para comprobar ciertos aspectos. Utilizar esta técnica puede ser una gran forma de verificar que el coche realmente existe, que está con su propietario y, todo sea dicho, que el estado es el mencionado. 

Que no te pueda la vergüenza, es algo habitual. Además, en el caso de los vehículos queda más justificado que nunca al haber tantos detalles por analizar.

Desconfía de los chollos

El precio es otro gran indicador de que algo no cuadra. Y es que, tras varias intensas horas (o días) de búsqueda improductiva, aparece de la nada un anuncio de un vehículo que se ajusta a lo que buscamos y, además, a un precio increíble. Qué suerte hemos tenido, ¿no? 

Pues lo más probable es que no. En general, vender algo por debajo de su precio es una muy mala decisión. Y más si hablamos de coches de segunda mano, los cuales han aumentado su valor de venta exponencialmente los últimos años. Entonces, ¿quién vendería su vehículo por menos? Sin duda, alguien con pocas luces o, aún peor, con demasiadas. 

¿Significa esto que hemos de renunciar a alguna oferta interesante? Para nada, las buenas ofertas existen y no queremos que las dejes pasar, pero que no te pueda la prisa y analiza bien todos factores antes mencionados para comprobar si vale o no la pena contactar con la persona que está al otro lado.

No des nunca pagas y señales 

Este consejo vale para cualquier fase de venta (a excepción de si ya habéis firmado papeles y así lo habéis acordado), pero es especialmente relevante cuando todavía estamos mirando anuncios: evita dejar ningún depósito, fianza o paga y señal sin ni siquiera haber visto el coche. Pagar para que nos reserven un hueco para ver el coche es una práctica abusiva que muy probablemente termine con nuestro dinero en el bolsillo de una persona desconocida que se esfumará tan pronto reciba el ingreso. 

Una mujer realizando una compra online.

En qué fijarse al quedar con el vendedor del coche 

Parece que, hasta ahora, todo ha ido bien: el anuncio parece serio y el vendedor inspira confianza, así que el siguiente paso es quedar para ver el vehículo. Sin embargo, este positivo avance no puede hacer bajarnos la guardia, ya que la amenaza de estafa sigue bien presente.

Solicita información clave al vendedor

Empecemos con lo básico: si la persona que se presenta tiene otro nombre que con quien por internet o su apariencia distinta a la de la foto de perfil, empieza a desconfiar. Es cierto que hay personas que mandan a familiares o amigos por incompatibilidad de horarios, falta de conocimientos técnicos sobre el propio vehículo o simplemente porque se le da mal negociar. Pero también es verdad que muchos estafadores utilizan estas artimañas para camuflar su verdadera identidad y, evidentemente, eludir responsabilidades una vez la venta esté hecha. 

Esto, sin embargo, no es en lo único que nos hemos de fijar. Solicitar el DNI del vendedor puede sonar raro, pero puede ayudar a desenmascarar una identidad falsa. Si la persona no tiene nada que esconder, no tendrá problema de identificarse adecuadamente, aunque sea a regañadientes. 

Otro buen dato que debes tratar de obtener a toda costa es el número de bastidor o VIN. Por si no lo sabes, esta cifra de 17 caracteres es como el DNI del coche. Está ubicado bajo el parabrisas del conductor y en una etiqueta pegada en el marco de la puerta también del conductor. Este identificador único permite asegurar su autenticidad, así como obtener historiales tanto técnicos como de accidentes y robos. Si el coche no tiene nada oculto no debería tener problema en facilitarte ese número.

No inspecciones el vehículo, mira más allá

A no ser que trabajes en temas mecánicos o te apasionen los coches, lo más probable es que revisar un coche sea un suplicio para ti. Un vistazo al interior para mirar que todo esté limpio, comprobación rápida a la pegatina de la ITV, una revisión bastante somera del exterior, una patadita al neumático… ¿Te suena? 

Pero que nuestro desconocimiento en la materia no nos haga ver débiles. El poder de la observación y la deducción son nuestras mejores armas. Simplemente debemos poner los cinco sentidos en buscar incoherencias. ¿Tiene pocos kilómetros para los años que tiene? ¿El kilometraje es bajo pero resulta que el volante, los pedales, el cambio de marchas o el asiento están muy gastados? Revisa todo y compáralo con los datos del anuncio o que te facilitó previamente el vendedor para encontrar posibles engaños. 

Prueba el vehículo sí o sí 

No hay mejor forma de comprobar el estado de un coche que probándolo. Ruidos extraños del motor, frenos que chirrían, un cambio de marchas o volante especialmente duros, pedales que bailan… Todos estos problemas pueden significar miles de euros en reparaciones, pero nunca los verás con el coche parado

Si no nos fiamos de nuestro criterio, podemos pedir a un conocido con conocimientos que nos acompañe. No hace falta contactar con el mismísimo Fernando Alonso, aunque sepa poco sin duda cuatro ojos ven más que dos. Y sí, como habrás imaginado, si ves que el vendedor rehúsa la prueba o te da largas, alerta. 

Recuérdalo, nada de dejar un depósito

Lo repetimos de nuevo porque es probable que, si te ha gustado lo que has visto, tus barreras estén más bajas y mentalmente tengas una mayor predisposición a abonar algo de dinero para asegurar la compra.

Poner cara de póker en toda la negociación puede ayudar, pero tampoco es la solución. Muchos vendedores tratan de empujar al comprador a dejar una paga y señal aprovechando artimañas tan clásicas como la de mencionar a otras personas interesadas en el vehículo o mandarte una fotocopia del DNI para que sepas quién es, cuando lo más probable es que sea de otra persona. No caigas en estos trucos y todo irá bien. 

Qué tener en cuenta durante la negociación 

Tras ver el anuncio, contactar con el vendedor y ver el coche, todo parece correcto y tu intención es quedártelo, lo cual es genial. Pero las posibilidades sufrir una estafa todavía siguen presentes, así que conviene no bajar la guardia y prestar especial atención a los siguientes aspectos: 

Investiga al vehículo 

Analizar en detalle el historial del vehículo en profundidad es otra gran forma de que no nos den gato por liebre. La forma más sencilla de hacerlo es solicitar un informe de vehículo a la DGT. Bueno, para ser precisos, lo más probable es que debamos solicitar varios y te explicamos los motivos. 

Desde hace un tiempo, la Dirección General de Tráfico decidió ampliar el tipo y alcance de sus informes, pasando de un tipo a siete. La buena noticia es que el reducido es totalmente gratuito, la mala es que el resto, que son los interesantes, tiene un coste de 8,67 € cada uno. Te resumimos cuáles son y en qué te ayudan cada uno para que tú decidas cuál o cuáles te conviene pedir: 

  • Informe completo: Información administrativa, titular, localidad, historial de ITV, kilometraje, número de titulares, cargas, datos técnicos, revisiones incumplidas y mantenimiento
  • Informe técnico: Información técnica como potencia, combustible, masas, historial de ITV…
  • Informe de cargas: Información sobre las cargas o limitaciones del vehículo en el Registro, lo que podría afectar al cambio de titularidad
  • Informe de vehículos sin matricular: Certificación de que el vehículo está registrado en Tráfico y dispone de placa identificativa 
  • Informe de titularidad: Determina si una persona es titular de un vehículo en unas determinadas fechas
  • Informe de vehículos a nombre: Lista los vehículos registrados a nombre de una persona. Requiere de autorización por parte del vendedor. 

Como ves, muchos cubren aspectos diferentes, pero la realidad es que puede que con uno o dos tengas suficiente (es decir, menos de 20 € de gasto). Eso sí, recuerda revisarlo todo bien en busca de incoherencias. Estos informes son geniales para averiguar por nuestra cuenta y fácilmente si el cuentakilómetros puede haber sido trucado, si el vehículo tiene deudas pendientes o tuvo un grave accidente, entre otras muchas cosas. 

Puedes solicitarlos fácilmente desde la web que la DGT ha habilitado para solicitar un informe de vehículo.

Por si no tienes tiempo o estos temas te sobrepasan, tienes otra opción. Existen empresas como Checkar o Carfax, especializadas en revisar todo esto por ti. Ponen a tu servicio profesionales para analizar cada aspecto del vehículo, aunque a un coste que va desde los 150 € por coches pequeños hasta los 250 € por todoterrenos y modelos más grandes.

Invierte en una revisión mecánica independiente

Cuando vas a gastar miles de euros, cualquier prevención es poca. Pero quizá una de las más eficaces es precisamente llevar el coche a un taller para que le hagan una inspección a fondo. Sin conocimientos profundos ni desmontar nada es muy complicado saber cuál es el estado del vehículo. Un mecánico, en cambio, cuenta con todo lo necesario para verificar que no haya ningún problema oculto o fallos en zonas poco accesibles, así como encontrar alguna reparación no mencionada o cualquier otro problema.

Evidentemente, esta revisión tiene un coste. De media, las revisiones completas de coches en España se sitúan entre los 200 y 300 €, aunque en talleres oficiales puede llegar a duplicarse ese precio. 

Este dinero, como era de esperar, va a parte de la venta y debe asumirlo el comprador, que es el interesado en verificar que todo está tal y como dice el vendedor. Pero más que en un gasto, debemos pensar en ello como una inversión, ya que puede llegar a ahorrarnos mucho dinero en reparaciones

No podemos obviar que esto supone un pequeño inconveniente para el vendedor, ya que deberá dejar durante unas horas su vehículo, pero en cualquier caso no debería servir como excusa para evitar este trámite. Si trata de hacerlo, desconfía. 

Por último, no podemos olvidar que el mecánico debe ser de nuestra confianza o, si no tenemos uno, alguno de nuestra elección, pero nunca el que proponga el vendedor. Su propuesta puede ser de buena fe, no cabe duda, pero también podría intentar llevarnos a un taller amigo en el que puedan dar credibilidad a su coartada.

Un mecànico revisando un coche

Redacta un buen contrato de compraventa 

El contrato es otra pieza importante en este maratón llamado comprar un coche de segunda mano, pero quizá es una de las más olvidadas. Muchas veces se hace deprisa y corriendo y se revisa poco o nada, lo que puede ser un problema. 

Un motivo de peso para hacerlo, más allá de ser de ayuda si la venta deriva en juicio, es que desde el último cambio en la Ley de Garantías de bienes de segunda mano, el vendedor debe hacerse cargo de las reparaciones del coche durante el primer año tras la venta, siempre y cuando estos no hayan sido causados por el nuevo propietario, claro.

Cosas que no debes olvidar pone en tu contrato de compraventa: 

  • Datos fiscales del comprador y vendedor
  • Información identificativa del vehículo (modelo, matrícula, año…) 
  • Precio de venta 
  • Garantía (reparación o indemnización por averías o vicios ocultos) 
  • Fecha y firmas 
  • Especificar la garantía 

Si el contrato lo proporciona el vendedor, cosa común, es importantísimo fijarse en que todo coincide, ya que la estafa podría encontrarse justo en que hay datos alternados o se omiten ciertos aspectos.

“A la hora de comprar un coche, no todos los métodos de pago valen”

Usa solo métodos seguros de pago al comprar el coche

Efectivo, tarjeta, transferencias, Bizum, PayPal… A día de hoy existen un montón de formas de pagar, lo cual es muy cómodo para afrontar muchas situaciones del día a día. Pero a la hora de comprar un coche no todos los métodos de pago valen

El principal asunto aquí es poder garantizar el seguimiento del dinero, ya que en caso de sufrir una estafa esto será una prueba vital a nivel judicial. 

Las únicas formas de pago que pueden asegurar esta trazabilidad son solo dos: las transferencias bancarias bancarias y los cheques. Estos dejan un “rastro” que se puede seguir y vincular al titular de la cuenta receptora. 

¿Qué pasa con el resto de opciones de pago? Las tarjetas prepago o plataformas como PayPal, Western Union o MoneyGram son mucho más opacas, lo que facilita a la otra parte el mantenerse en el anonimato y diluir el rastro. 

Bizum no la hemos incluido debido a que su límite de transferencia diario es de 2.000 €. Sin embargo, en el supuesto de lograr un coche por debajo de ese precio, no es la mejor opción de pago. Es cierto que hoy muchos usuarios utilizan este servicio integrado en su app bancaria, lo que ofrece un plus de seguridad, pero si se puede optar por las dos primeras opciones, mejor que mejor

Ups, me han estafado al comprar un vehículo, ¿y ahora qué? 

Si has llegado hasta aquí quizá sea porque lees este contenido demasiado tarde o porque te has topado con algún profesional del engaño, lo cual sentimos profundamente. Pero para alegrarte un poco debes saber que no está todo perdido, aunque va a tocar luchar. Sin embargo, en función de la estafa, el proceso a seguir es uno u otro:

Cuando el vehículo que no corresponde con la descripción

Si la estafa ha servido para encubrir una avería o vicio oculto puede que baste con acogerse a la Ley de Defensa de los Consumidores para solicitar una reparación por parte del vendedor. Asociaciones como FACUA o la OCU pueden ayudar en este proceso, actuando como asesores y guías. 

Aquí también puede resultar útil sumar un informe técnico del vehículo a la ecuación. Contar con un documento redactado por un profesional independiente en el que se detalle el estado real del vehículo poniendo especial énfasis en discrepancias como su antigüedad y el conjunto de averías que tiene.

Cuando la estafa es puramente monetaria 

Si en lugar de en el vehículo, el timo se halla en el ámbito económico la cosa cambia y no precisamente para bien. Actuar rápido puede marcar la diferencia

Lo primero será acumular todas las pruebas posibles: anuncios, mails, mensajes, fotos, notas de audio, contrato de compraventa, justificantes de pago… lo que sea. Piensa que es probable que el estafador intente borrar las huellas del delito, así que no te fíes y haz capturas de todo cuanto antes. 

Con toda la info a buen recaudo, lo mejor que podemos hacer es acudir a la policía y poner una denuncia por estafa. Si el timo se ha realizado por internet, esta se tendrá que interponer en el Grupo de Delitos Telemáticos ya sea de la Policía Nacional, la Guardia Civil o, en su defecto, los cuerpos de seguridad autonómicos. 

No podemos olvidar contactar también con nuestra entidad financiera a ver si existe la posibilidad de frenar o revertir la transferencia. Aunque obvio, es importante remarcar que para que puedan hacer algo es necesario que el pago haya sido en formato digital y a través de algún método bajo su control.

Todo lo que necesitas saber a la hora de comprar un coche de 2ª mano

Comprar un coche supone un importante mordisco a nuestra economía. Para que esta decisión se convierta más en una inversión que en un gasto es necesario saber lo que compramos. Por eso, en la sección de movilidad de este blog tienes un tráiler de contenidos sobre cómo elegir un coche de segunda mano o cuáles son las ventajas de decantarse por otras opciones como las motorizaciones eléctricas u opciones alternativas como el renting de vehículos. Toma la decisión adecuada con Cofidis.