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Prevenir los daños de una tormenta eléctrica

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18min.
Impresionante fotografía vertical de una tormenta eléctrica sobre un paisaje montañoso en Turquía, con un cielo de un púrpura intenso

Cada vez se acentúan más los fenómenos climáticos. Pasamos de unos meses de un calor insoportable a las inclemencias más extremas, con fuertes tormentas, inundaciones, granizo e incluso con mucho estruendo y caída de rayos. ¿Estamos preparados para prevenir los daños de una tormenta eléctrica?

Prevención y medidas de seguridad para prevenir el daño de una tormenta eléctrica 

A lo largo de la historia la humanidad ha temido los rayos por su capacidad destructora, la prevención para evitar los daños de una tormenta eléctrica ha sido la única solución a un fenómeno totalmente impredecible y aleatorio. 

Los rayos encuentran el camino que ofrece menos resistencia para llegar al suelo. Si entran en un hogar, priorizan los materiales más conductores como los metales, por ejemplo un mástil de metal mojado, es ideal para un rayo, una antena de televisión o de telefonía. Por eso, lo más probable es que estas instalaciones cuenten con un pararrayos o una protección que impida que el rayo se transmita dentro de los hogares.

Prevenir es la mayor medida para tu seguridad y dependerá de la situación y del lugar dónde te encuentres cuando empiece la tormenta. No es lo mismo encontrarte en el interior de un edificio, en el coche o a campo abierto. Si te ves sorprendido por una tormenta, veamos qué medidas debes tener en cuenta en cada circunstancia y, especialmente, qué no debes hacer.

En el hogar

El interior de un edificio cerrado es uno de los lugares más seguros durante una tormenta eléctrica. Dispone de varias medidas de seguridad: El pararrayos y la toma de tierra del edificio es la encargada de evitar sobretensiones en caso de caída de un rayo. Además, el cuadro de luz del domicilio tiene sistemas de seguridad que protegen los equipos si la toma de tierra falla, como el diferencial y el magnetotérmico, que cortan la luz inmediatamente ante un cortocircuito o una sobretensión. Incluso así, deberás tomar algunas precauciones para tu seguridad y especialmente para que los aparatos eléctricos del hogar no sufran en caso que no tengas instaladas estas medidas.

Ante una situación de tormenta eléctrica, especialmente intensa o por caída de rayos sobre una línea de alta tensión, los aparatos eléctricos, especialmente ordenadores y televisores pueden sufrir daños. Si tu televisor tiene una antena individual que no esté protegida (las antenas comunitarias suelen estarlo), la caída de un rayo podría dañar gravemente el aparato.

En el caso del router y conexiones de fibra óptica, estos no deberían sufrir ningún daño porque están protegidos, pero ante una fuerte descarga estas medidas no serían suficientes. La corriente eléctrica de la red de tu casa puede sufrir un pico de tensión y en este caso quemar el aparato. Si todavía tienes ADSL o cable antiguo de cobre, tienes más riesgo porque, en este caso, la propia línea de teléfono puede recibir la descarga.

Qué debes hacer:

  • Asegurar y cerrar: Cierra puertas, ventanas y persianas para evitar corrientes de aire, ya que estas pueden atraer rayos en casos extremos.
  • Desconectar aparatos: Si vives en un pueblo, en el campo y además con una instalación muy antigua y deficiente, desenchufa ordenadores, televisores y electrodomésticos importantes cuando empiece la tormenta. Los rayos pueden causar sobretensión a través de la red eléctrica y dañar tus equipos electrónicos. 
  • Alternativas: Si no puedes estar pendiente de desenchufar los aparatos eléctricos y electrónicos, un buen consejo es la instalación de un SAI (Sistema de Alimentación Ininterrumpida) o un protector de sobretensiones.
  • Desconecta la antena de TV: Aunque el aparato esté apagado y desenchufado, existe una conexión física con la instalación de antena, especialmente si tu antena es individual.
  • Kit de emergencia: Ten a mano linternas con pilas por si se va la luz.

Qué NO debes hacer:

  • No uses agua corriente: Evita bañarte, ducharte o fregar los platos. La electricidad de un rayo puede viajar a través de las tuberías de metal y el agua es un gran conductor eléctrico.
  • No enciendas la chimenea: Apaga el fuego si está encendido, el aire caliente aumenta la probabilidad de descarga eléctrica.
Carretera de montaña panorámica con un impresionante rayo iluminando el cielo tormentoso.
  • No uses teléfonos con cable: Utiliza únicamente teléfonos móviles o inalámbricos.
  • No te asomes: Evita las ventanas, salir al balcón o dejar las puertas abiertas, la corriente de aire puede atraer la descarga eléctrica.
  • Evita el hormigón: No te tumbes en suelos de hormigón ni te apoyes en paredes de hormigón; suelen tener mallas de alambre o barras de metal en su interior que conducen la electricidad.

Si tienes previsto hacer reformas en casa, aprovecha para revisar e instalar medidas de seguridad para tormentas y caídas de rayos.

Si la tormenta eléctrica te sorprende al aire libre

El principal peligro para las personas, en caso de tormenta eléctrica, se produce si nos encontramos a la intemperie, a campo abierto. Si escuchas un trueno, entonces es que ya estás al alcance de un rayo. 

Qué debes hacer:

  • Evita las alturas y los árboles aislados: Si no has previsto la tormenta y estás en una montaña, desciende lo más rápido posible, no te quedes en la cima o en puntos elevados. No te refugies nunca bajo un árbol solitario, es mejor bajo un grupo de árboles más bajos, en el interior del bosque.
  • Busca refugio: Dirígete a un edificio cerrado o a un vehículo con techo metálico. Evita cobertizos, marquesinas de autobús o tiendas de campaña.
  • La posición de seguridad: Si tienes la tormenta encima, no encuentras refugio y sientes que el vello de tus brazos se eriza o hormiguea la piel, es señal de que va a caer un rayo. Nunca te tumbes en el suelo, aislate del grupo de gente, junta los pies, agáchate en cuclillas, tápate los oídos con las manos y mete la cabeza entre las rodillas. Esto minimizará la superficie de contacto y tu altura.
  • Mantente alejado del agua (ríos, mar, piscinas, lagos), y aléjate de vallas metálicas, vías de tren, líneas eléctricas y objetos metálicos como palos de golf o bicicletas.

“Ante una tormenta eléctrica, la prevención es la mayor medida de seguridad para ti y para tu hogar”

Si estás en el coche

Un coche con techo metálico totalmente cerrado es excelente para protegerse en caso que impacte un rayo en el vehículo, funciona como una “jaula de Faraday“, la corriente eléctrica viajará por la parte exterior de la carrocería metálica hacia el suelo y el interior se mantendrá a salvo. Si vas conduciendo y te sorprende una tormenta, ten en cuenta los siguientes consejos:

  • Reduce la velocidad: En caso de tormenta con lluvia intensa y fuerte viento, se reduce drásticamente la visibilidad y el agarre de los neumáticos. Aumenta la distancia con otros vehículos.
  • Detén el vehículo: Si la tormenta es extrema o hay granizo, busca un lugar seguro para aparcar, si es necesario enciende las luces de emergencia para mejorar tu visibilidad en caso que estés cerca de la carretera.
  • Cuidado dónde aparcas: En caso de tormenta eléctrica, evita detenerte debajo de árboles grandes, carteles publicitarios o tendidos eléctricos, el rayo o el viento pueden derribarlo sobre tu coche.
  • En el interior del vehículo: Detén el coche, apaga el motor, cierra todas las ventanillas y no toques ninguna parte metálica del chasis, la radio o los pedales mientras dure la tormenta.

¿Cómo funcionan los pararrayos?

Una de las medidas más extendidas ante una situación de tormenta eléctrica, son los pararrayos, y aunque sea un mito muy común, los pararrayos no “atraen” a los rayos. Su función es principalmente pasiva y protectora.

El pararrayos actúa en el último milisegundo, cuando el rayo ya ha decidido caer exactamente en la zona. Y funciona proporcionando el camino de menor resistencia hacia el suelo.

El mecanismo de protección

Tal como decíamos al principio, la electricidad siempre busca el camino más fácil, con menos resistencia y el más directo para descargar su energía en el suelo. Si un rayo cae en una casa aislada y no dispone de un pararrayos cerca, la electricidad bajará por el tejado, atravesará las paredes, ya sean de ladrillo o de madera (que son malos conductores), calentará de golpe estos materiales y provocará un incendio o una explosión.

El pararrayos dispone de un sistema de tres partes para evitar esta situación:

  • La punta captadora: Es un mástil o vara de metal, normalmente de acero, cobre o de aluminio, situado en la parte más alta del edificio con un cabezal captador. Puede ser en punta, multipuntas, semiesférico o esférico y debe sobresalir por encima de la parte más alta del edificio. Por este motivo en los pueblos se acostumbra a situar en el campanario de la iglesia.
  • El cable conductor: Es uno o varios cables gruesos metálicos que bajan por el exterior del edificio.
  • La toma de tierra: Unas picas de metal clavadas profundamente en el subsuelo que hacen la función de electrodos.

Cuando el rayo está a punto de impactar en la zona, el pararrayos ofrece una “vía” de metal perfecta. El rayo prefiere bajar por ese cable conductor, no encuentra resistencia y evita destrozar el tejado y otras instalaciones, canalizando toda su fuerza de forma segura hasta el subsuelo, donde se disipa sin hacer daño.

Cada país regula la instalación de los pararrayos por guías de recomendación o normas. Y para que este sistema sea seguro, todos sus componentes deben cumplir con las respectivas normativas.

En España, se rigen principalmente por el Código Técnico de la Edificación (CTE) y la normativa propia UNE 21186, el estándar para la protección de estructuras, edificaciones y zonas abiertas mediante pararrayos con dispositivo de cebado, que es el más común en España por su mayor radio de protección y lo sencilla y económica que resulta su instalación comparada con otros sistemas. Esta normativa se modificó en 2011 para equipararse con la normativa europea UNE-EN 62305, que es la norma fundamental de obligado cumplimiento para todos los estados miembros.

¿Qué seguros existen para el hogar y de vida en caso de tormenta eléctrica?

El sector asegurador contempla los daños y accidentes causados por tormentas eléctricas y rayos, y se dividen en coberturas específicas dependiendo de si afectan a tu patrimonio o a tu persona. El seguro del hogar no es obligatorio, pero sí recomendable y necesario.

Escena dinámica que captura un rayo impactando la Torre Latinoamericana de la Ciudad de México durante la noche.

Seguros de hogar

La caída de un rayo es un riesgo básico cubierto por la inmensa mayoría de seguros de hogar multirriesgo. Debemos tener en cuenta el contenido (tus bienes del interior del hogar) y el continente (la estructura fija de la vivienda, como paredes, techos). La cobertura se divide en dos áreas principales:

  • Daños eléctricos en el contenido: Tras una tormenta es la cobertura más utilizada. En caso de un pico de tensión en la red eléctrica por la caída de un rayo que quema tu televisor, el ordenador o la nevera, el seguro cubre la reparación o sustitución del aparato dañado. Es importante revisar el límite económico de la cobertura en tu póliza, ya que algunas tienen un tope máximo.
  • Incendio del continente y contenido: Si el rayo impacta sobre el edificio y provoca un incendio, el seguro contratado cubrirá tanto los daños a la estructura de la vivienda (el continente) como a los muebles y enseres quemados (el contenido) incluidos en el contrato.

En España, el Consorcio de Compensación de Seguros es quien cubre los daños extraordinarios, como vientos superiores a 120 km/h, inundaciones repentinas, los efectos de terremotos o los daños por caída directa de rayos y las sobretensiones eléctricas que provocan. Para ello debes tener contratada una póliza de seguros en vigor con cualquier compañía privada que incluya daños en los bienes.

Tu compañía privada de seguros cubre en caso de fenómenos meteorológicos ordinarios, (viento por debajo de 70-90 km/h según póliza, granizo, nieve y lluvias habituales que no alcancen niveles extraordinarios). Muchas aseguradoras cubren también daños eléctricos ordinarios o filtraciones si se cumplen los requisitos de litros por metro cuadrado.

Consejo clave: Para que el seguro de hogar cubra los daños por un rayo, las compañías suelen exigir que la instalación eléctrica de la casa cumpla con la normativa vigente. Además, a menudo solicitan un informe de un técnico reparador o consultan los registros de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) para certificar que ese día en tu zona hubo actividad eléctrica.

Seguros de vida y de accidente

Si un rayo alcanza una persona (ya sea por impacto directo, por corriente de tierra o por contacto con un objeto metálico), las pólizas que cubren son las de protección personal. Pueden ser:

  • Seguro de vida: Cubre el riesgo de fallecimiento. Ser alcanzado por un rayo se cataloga legalmente como un accidente. Si la póliza cuenta con la cobertura adicional de “Doble capital por muerte accidental” (muy común), los beneficiarios recibirían el doble del dinero asegurado en la póliza base.
  • Seguro de accidentes personales: Este seguro te cubre si sobrevives al impacto y sufres lesiones como quemaduras graves, paros cardíacos o daños neurológicos a largo plazo. La póliza cubre:
    • Gastos médicos, de hospitalización y rehabilitación.
    • Indemnización diaria por baja temporal (si no puedes trabajar durante tu recuperación).
    • Indemnización por Invalidez Permanente (parcial o total) en caso de secuelas irreversibles.

Ayudas económicas

En casos de desastre natural o siniestros, el Estado dispone de una línea permanente de ayudas destinadas a paliar daños materiales y personales, gestionadas a través de las Líneas de ayuda de Protección Civil del Ministerio del Interior.

  • Vivienda habitual: Ayudas económicas de hasta 15.120 euros por destrucción total de la vivienda o cuantías proporcionales por daños en la estructura y enseres de primera necesidad.
  • Destinatarios: Unidades familiares con límites de ingresos, comunidades de propietarios y establecimientos industriales o de servicios.
  • Cómo solicitarlo: Se tramitan en la Delegación o Subdelegación del Gobierno de tu provincia o de manera online en el registro electrónico del Ministerio del Interior. El plazo general suele ser de un mes desde que ocurre el suceso.

¿Por qué son tan peligrosos los rayos?

La peligrosidad de las tormentas eléctricas, especialmente de los rayos, está en su origen, cuando se forman en el interior de las nubes de gran desarrollo vertical: los cumulonimbos. Estas grandes nubes se encuentran a dos o tres kilómetros sobre el suelo, pueden llegar a una altura de 20 km y un diámetro de 10 a 20 kilómetros. Se convierten en gigantescas montañas flotantes.

Estas nubes se van cargando eléctricamente, en la parte superior de carga positiva y en la parte inferior de carga negativa como consecuencia de una masiva fricción que funciona como una gran máquina de electricidad estática. El propio aire de la atmósfera actúa como aislante de esta carga, pero cuando las cargas opuestas se acumulan en el interior de la nube, la capacidad aislante del aire se rompe y se produce la descarga eléctrica. El proceso físico de generación de cargas se divide en cuatro fases: 

  1. El aire como motor: En el interior de la nube conviven corrientes de aire caliente que ascienden a gran velocidad y corrientes de aire frío descendentes.
  2. Creación de hielo: La humedad sube a las capas superiores, donde la temperatura es bajo cero y el agua se congela formando dos tipos de partículas: cristales de hielo ligeros y minúsculos, y partículas más grandes de granizo blando, conocidas como graupel.
  3. El choque constante: Las corrientes de aire ascendente empujan los cristales de hielo hacia arriba, mientras que el graupel cae hacia la parte inferior de las nubes. El cruce a gran velocidad entre partículas provocan un choque incesante.
  4. La transferencia de electrones: Este choque produce un intercambio de cargas por fricción y diferencias térmicas. El granizo más pesado atrae electrones y adquiere carga negativa, se acumula a la parte inferior de la nube. Los cristales de hielo, más pequeños y ligeros pierden electrones y se quedan con carga positiva, van hacia la parte superior.

Como consecuencia de esta situación, la nube se convierte en una inmensa batería dividida en dos polos eléctricos:

  • La parte superior queda cargada positivamente (+)
  • La parte inferior, cerca de la lluvia, se carga de forma negativa (-)

Esta gran acumulación de carga negativa en el interior de la nube repele las cargas negativas que se encuentran en el suelo, debajo de la nube y atrae las positivas que se concentran en la superficie de la Tierra y en los objetos altos. Cuando esta tensión es tan fuerte que el aire no puede detenerla, se abre un canal conductor y dispara la descarga eléctrica, liberando cargas con diferencias en el potencial eléctrico que van de 100 millones a los 1.000 millones de voltios, siguiendo diferentes fases o pasos imperceptibles a nuestros ojos:

  • Primera fase: Un canal ionizado se propaga hacia el suelo de forma escalonada, en saltos de 50 a 100 metros, y llega a una velocidad de 200.000 m/s, creando un canal de conductividad de carga negativa.
  • Segunda fase: Simultáneamente, desde el suelo, concretamente desde puntos elevados, como árboles, torres, edificios, incluso picos de montaña, aparece una descarga ascendente. Cuando esta se une al trazo descendente se establece una conexión que marca el inicio del retorno del trazo.
  • Tercera fase: El canal conductor es atravesado por una gran corriente de luz que viaja desde el suelo hasta la nube a 100.000 o 150.000 km/s, es lo que percibimos como el rayo, y alcanza entre 27.000 y 30.000 ºC. Este aumento de temperatura provoca que el aire se expanda provocando el trueno.

Pueden producirse de 3 a 5 impactos de retorno, un solo rayo consta de varios impactos separados por pocos milisegundos, lo que explica el centelleo característico que se observa durante una tormenta eléctrica.

La duración total, desde el inicio hasta el retorno final, suele ser de 0,2 a 1 segundo. Un pequeño lapso de tiempo en el que se libera una inmensa cantidad de energía que puede provocar un gran daño.

Vista nocturna de una tormenta con rayos iluminando el horizonte en Kahramanmaraş, Turquía.

Tipos de rayos 

La clasificación de los rayos depende del punto de inicio y su final, y del modo en que se propagan. Podemos encontrar:

  • Rayos de nube a tierra: Son los rayos más comunes. La descarga va de la base de la nube hasta el suelo. Es el más peligroso.
  • Rayos de nube a aire: Descargas que se producen desde las nubes cumulonimbos al aire. Son muy rápidos y abruptos.  
  • Rayos intranube: El tipo de rayos que más se produce, y tiene lugar entre dos regiones diferentes de una misma nube. 
  • Rayos de nube a nube: Describen una trayectoria horizontal. Se producen entre dos nubes distintas.
  • Rayos de tierra a nube: Parten del suelo hacia la nube. Se pueden distinguir por que la ramificación del rayo se produce de modo ascendente. Habitualmente se produce en estructuras muy altas o cimas de montañas.

¿Cuál es la diferencia entre rayo, relámpago y trueno?

La diferencia está en que son tres aspectos del mismo fenómeno físico, los podemos dividir entre la energía pura, lo que vemos y lo que oímos.

Concepto Qué es exactamente Naturaleza
Rayo La descarga eléctrica. Es el flujo de electrones que viaja entre las nubes o desde una nube hacia el suelo. Físico / Eléctrico
Relámpago El resplandor. Es la luz que se genera porque el rayo calienta el aire por el que pasa a unos 30.000 °C (cinco veces más caliente que la superficie del sol), convirtiéndolo en plasma luminoso. Visual (Luz)
Trueno El sonido de la explosión. El calor extremo hace que el aire se expanda y contraiga violentamente en fracciones de segundo, creando una onda sónica. Auditivo (Sonido)

El desfase entre la vista y el oído

Podemos ver el relámpago instantáneamente ya que la luz viaja a 300.000 km/s. Sin embargo, la velocidad del sonido es de 343 m/s en el aire, lo que significa que el sonido tarda unos tres segundos en recorrer un kilómetro. Esta diferencia tan abismal es la razón por la que siempre vemos el resplandor antes que el trueno.

¿Sabes cómo calcular la distancia exacta a la que se encuentra una tormenta? Solo necesitas contar los segundos que pasan entre el destello del relámpago y el estruendo, y divide el resultado entre tres.

El resultado que obtengas será, aproximadamente, la distancia en kilómetros de la tormenta. Aquí tienes los pasos a seguir:

Impresionante caída de un rayo captada sobre una montaña en Palmas, Brasil.
  1. Ves el relámpago: En el momento que del destello de luz, empieza a contar los segundos (un truco, cuenta mentalmente “mil uno, mil dos, mil tres…”).
  2. Oyes el trueno: Detén la cuenta justo al oír el estruendo.
  3. Divide los segundos que te han salido entre tres: Si cuentas nueve segundos, la tormenta está a tres kilómetros de distancia (9 / 3 = 3).

Repercusión y consecuencias económicas de una tormenta eléctrica

Ya hemos visto que las tormentas eléctricas y la caída de rayos generan importantes impactos que conllevan consecuencias económicas directas e indirectas. Para mitigar estos efectos, es necesario instalar pararrayos, sistemas de protección contra sobretensiones y disponer de una red eléctrica con las medidas de seguridad actualizadas, lo que supone un coste de instalación y mantenimiento para particulares, empresas y administraciones.

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