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Todo lo que necesitas saber para viajar con tu mascota

Familia
14min.
Un perro, en el asiento trasero de un coche.

El turismo familiar está cambiando y cada vez es más común viajar con mascotas, las cuales ya cuentan con un montón de opciones a la hora de garantizar su confort. Aun así, esta libertad de movimiento viene acompañada de requisitos y documentación que pueden condicionar la escapada.

Por suerte, viajar con mascotas es cada vez más fácil. A continuación, vamos a ver qué documentación y trámites burocráticos necesitas, las particularidades de cada medio de transporte y los imprescindibles que no pueden faltar en tu maleta. ¡Empezamos!

Primero: prepara toda documentación antes de viajar con mascotas

Lo primero que debes abordar, mucho antes de imaginaros en esa playa o montaña, son los papeles. Es esa parte aburrida pero vital, ya que te libra de las multas o incluso evita que retengan en un control a tu peludo. 

Novedades respecto al viaje con mascotas

Sí, es mucho más divertido mirar rutas de viaje o elegir bañador nuevo, pero abordar la parte burocrática es el único camino para evitar que unas vacaciones soñadas se conviertan en una pesadilla administrativa para ti y tu mascota. 

La normativa ha cambiado para garantizar el bienestar y el control sanitario, por lo que los papeles que te sirvieron hace un par de años, hoy pueden ser papel mojado. Aquí tienes el desglose de lo que necesitas según tu destino:

Viajes dentro de España

Si te mueves dentro del territorio nacional, la prioridad absoluta es tener un seguro de  responsabilidad civil: este seguro cubre los daños personales, materiales o perjuicios a terceros que pueda causar tu mascota, como morder a alguien o dañar su propiedad. En caso de no tenerlo, te expones a sanciones que pueden alcanzar los 10.000 € en casos graves.

Eso sí, antes de contratar nada, revisa a fondo tu seguro de hogar. Muchas pólizas ya incluyen a las mascotas sin que los propietarios lo sepan. Si ya lo tienes cubierto, ¡eso que te ahorras!

Si tu seguro de hogar no lo cubre, contrata un seguro específico para mascotas. No busques solo el más barato: asegúrate de que cubre lo esencial, como la asistencia veterinaria en viaje o los gastos por desaparición.

Viajes por la Unión Europea 

Aunque habrás leído rumores sobre un visado digital o códigos QR obligatorios, la realidad es que para viajar con tu mascota (perro, gato o hurón) por ocio dentro de la UE, el sistema sigue siendo analógico.

Lo que sí necesitas es el Pasaporte Europeo de Animales de Compañía físico (la cartilla azul). Debe tener al día la vacuna de la rabia (puesta al menos 21 días antes del viaje) y los datos del microchip.

La confusión se debe a que existe un sistema llamado TRACES, pero es solo para movimientos comerciales (venta de animales) o si viajas con más de 5 mascotas. Como turista, no tienes que registrarte en ninguna web ni generar QRs para cruzar de España a Francia o Italia. Tu “visado” sigue siendo el pasaporte azul en papel de toda la vida.

Viajes fuera de la Unión Europea

Si tu plan es viajar a países terceros como Reino Unido, Marruecos, EE.UU. o Japón, entre otros, el Pasaporte Europeo no sirve como documento de entrada. En estos casos se necesita un Certificado Veterinario de Exportación, un documento que en España solo puedes tramitar a través del CEXGAN.

¿Cómo solicitarlo? Para empezar, es tu veterinario quien inicia el trámite: tú no puedes entrar a CEXGAN y pedir el papel. Debes ir a un veterinario colegiado, quien accede al módulo CEXGAN habilitado por el Ministerio de Agricultura para solicitar el certificado de salud específico del país al que vas.

Una vez que el veterinario sube los datos, los Servicios Veterinarios Oficiales del Estado deben validar este documento. No lo hagas con meses de antelación: los certificados suelen tener una validez de sólo 10 días antes del vuelo. Pero tampoco lo dejes para el último día, ya que la validación oficial puede tardar entre 24 y 48 horas.

Te entregarán un documento oficial (A veces llamado ASE o Certificado Zoosanitario de Exportación) que deberás presentar en la aduana de salida.

Tip del viajero

Algunos países exigen legalización adicional o pruebas de anticuerpos de rabia realizados 3 meses antes. Consulta siempre los requisitos exactos en el buscador público de CEXGAN antes de comprar el billete.

Ten el microchip al día

No se trata solamente de un dispositivo que el veterinario inyecta una vez y del que te olvidas: es el DNI de tu mascota y su única voz si se pierde lejos de casa. El error más común es tener el chip implantado correctamente, pero mantener los datos desactualizados en la Red Española de Identificación de Animales de Compañía (REIAC).

Imagina que encuentran a tu perro, leen el chip y el número que aparece es un teléfono fijo que diste de baja hace años o la dirección de un piso donde ya no vives. En ese escenario, el chip se vuelve inútil.

Antes de comprar billetes, tómate cinco minutos para entrar en el registro online o llamar a tu veterinario. Es un trámite rápido que puede marcar la diferencia. Confirma que tu número de móvil actual (el que llevarás en el bolsillo durante todo el viaje) es el que figura como contacto principal.

Además del chip, lleva siempre una copia digital de todo su historial veterinario subida a la nube. Si pasa algo y le facilitas al veterinario el acceso inmediato a los antecedentes médicos, alergias o tratamientos previos, podrá actuar mucho más rápido y con mayor precisión.

Un veterinario y un voluntario, poniendo un chip a un perro

¿Y si tengo una mascota exótica?

Si tu compañero de viaje no es un perro, un gato o un hurón, las reglas del juego cambian radicalmente. Aquí el pasaporte europeo estándar no sirve tanto y la normativa es mucho más fragmentada y estricta. Para evitar que os quedéis en tierra (o peor, con el animal retenido), debes controlar estos tres pilares:

O cuentas con los papeles originales o nada

Si tienes un loro, una tortuga, ciertos reptiles o incluso algunos tipos de tarántulas, es muy probable que estén protegidos por el convenio CITES. Debes viajar siempre con el documento original que te dieron al comprarlo legalmente. Las fotocopias no sirven ante la Guardia Civil o en una aduana.

Este papel es el único modo de demostrar que tu mascota no proviene del tráfico ilegal de especies y que ha nacido en cautividad. Sin él, las autoridades pueden confiscar al animal inmediatamente.


Certificado de salud

A diferencia del pasaporte, que dura toda la vida del animal, los conejos, cobayas, aves o reptiles necesitan un Certificado Veterinario de Salud para viajar. El hándicap es que este documento tiene una validez muy corta.

Por norma general, debes pedirlo a tu veterinario dentro de los 10 días previos al viaje, incluso 48 horas antes para algunas compañías aéreas.

Aves: novedades clave

Si viajas con pájaros, presta doble atención. La normativa se ha endurecido notablemente para prevenir brotes de gripe aviar. Ahora, moverse con aves entre ciertos países puede requerir periodos de aislamiento previos bajo supervisión veterinaria o pruebas PCR negativas de virus H5/H7.

Además, las zonas de “riesgo” cambian de una semana a otra. Antes de salir, consulta siempre las alertas sanitarias del Ministerio de Agricultura, porque una zona que hoy es segura, mañana puede tener prohibida la entrada o salida de aves.

Elige el transporte para viajar con tu mascota

Los requisitos para viajar con mascotas van variando y cada medio de transporte tiene sus trucos. Elegir bien cómo vas a llegar es casi tan importante como el destino. Veamos distintos medios de transporte que puedes utilizar:

El coche: viaje en carretera con tu mascota

Es la opción favorita de la mayoría de los propietarios. Para viajar con tu mascota de forma segura, la regla de oro es que el animal nunca puede interferir en la conducción. Pero más allá de la multa, que puede llegar a los 200 €, está la seguridad. Por ello, se necesita contar con:

  • Arnés de doble anclaje: para perros que viajan en el asiento trasero. Evita los de un solo enganche, ya que en caso de colisión suelen romperse, provocando lesiones graves en la columna del animal.
  • Transportín en el suelo: Si tu mascota es pequeña, el lugar más seguro es el suelo detrás de los asientos delanteros. No se aconseja dejarlo sobre el asiento sujeto con el cinturón, ya que el transportín se aplastaría en caso de choque.
  • Rejilla divisoria rígida: si la mascota es grande y viaja en el maletero, la rejilla debe ser homologada y estar firmemente anclada al chasis, no vale una red elástica.

Igual que lo recomendado en un viaje en carretera, intenta parar cada dos horas. No solo por ti, sino para que tu peludo estire las patas, beba agua y olfatee el entorno, algo que bajará muchísimo su estrés.

Viajar con tu mascota en el tren

Buenas noticias: la competencia ferroviaria te beneficia. Si una compañía no es muy permisiva con las mascotas, se arriesga a perder una parte de sus potenciales clientes. Analicemos las principales compañías españolas y sus condiciones.

Viajando con Iryo

Iryo ha apostado fuerte por permitir también perros de 10 kg a 40 kg en sus trenes Frecciarossa. Para viajar con tu mascota en ellos, sus condiciones son específicas:   

  • No puedes comprar el billete online directamente. Debes llamar al 910 150 000 para reservar una tarifa Singular específica para mascota.
  • Permiten hasta 8 perros grandes por tren, una cifra muy superior a la competencia.
  • Debes presentarte con 90 minutos de antelación en su oficina de la estación. Allí te entregarán un kit con un arnés de seguridad específico para anclar al asiento y una alfombrilla.
  • Permiten que viaje sin bozal siempre que tenga buen comportamiento, lo que mejora enormemente su bienestar. Si es una raza peligrosa, deberá llevarlo sí o sí, además de contar con un seguro de mascotas obligatorio.

Viajando en Renfe AVE

Renfe mantiene su servicio para perros de hasta 40 kg en líneas seleccionadas, pero con limitaciones importantes:   

  • Solo aceptan 2 perros grandes por tren, por lo que vas a tener que reservar con semanas de antelación.
  • El suplemento es de 35 € y exige viajar con tarifa Elige Estándar o superior.
  • Son estrictos con la Declaración Responsable, descargable en su web, que debes llevar impresa y firmada junto a la cartilla y el seguro.
  • Debes llegar 40 minutos antes al Centro de Servicios para recoger la funda del asiento y la alfombrilla.
  • El bozal es obligatorio durante el embarque y desembarque.
Una estación de tren con personas y sus perros.

Viajando en Ouigo y Avlo

Si buscas precio, estas operadoras son ideales, aunque con restricciones:

  • Límite de 10 kg: solo aceptan mascotas pequeñas en transportín rígido (máx. 60x35x35 cm).
  • Los controles de peso y medidas en el escáner de seguridad son rigurosos. Si tu perro pesa 11 kg, es muy probable que denieguen el embarque. 

Viajando en barco

Si vas a Baleares, Canarias, Italia o te mueves por el Mediterráneo, el barco ha pasado de ser una opción lenta a ser una alternativa muy cómoda, también para los propietarios de mascotas. Y es que atrás han quedado los días en los que la mascota iba en una jaula oxidada situada en cubierta y pasando calor. Hoy, la filosofía pet friendly está llegando al sector marítimo.

Camarotes pet friendly

Compañías como Baleària o Transmed han adaptado camarotes específicos para mascotas. Es la opción que más reduce el estrés, ya que no os separáis en ningún momento.

Tienen suelos de vinilo para facilitar una limpieza profunda y protocolo antiolores. Además, suelen incluir bebederos de cortesía. Recuerda que en el camarote podéis estar sueltos, pero para salir a las zonas comunes o cubiertas de paseo, el perro debe ir atado y en la mayoría de casos con bozal.

Las casetas de calma

Si viajas en butaca y no puedes reservar camarote, las zonas de jaulas han dado un salto en calidad. Muchos buques modernos permiten que veas a tu mascota en tiempo real desde tu móvil a través de una cámara instalada en su jaula.

Aquí puedes visitar a tu peludo durante el trayecto. Los horarios los marca la tripulación, pero suele permitirse un paseo en la zona habilitada cada 3 o 4 horas. Además, asegúrate de que la zona de casetas esté climatizada y no a la intemperie. El ruido de los motores puede asustarlos, así que dejarles una prenda con tu olor dentro del transportín ayuda mucho.

Añadir un extra de comodidad a tu mascota también supone un extra en tu presupuesto. Si no quieres recurrir a los ahorros para cubrirlo, siempre está la opción de pedir un préstamo y devolverlo cómodamente. Así, tú y tu mascota podréis disfrutar del viaje igual que del destino.

Viajar con tu mascota en el avión

Seamos sinceros: a poder ser, evítalo. Aunque a priori sea el más rápido para según qué distancias, puede ser el más estresante para tu peludo, pero si volar es obligatorio, debes conocer las dos realidades:

Viajar con tu mascota en cabina

Es la opción menos traumática, pero está solo reservada para gatos, hurones o perros con peso pluma.

La aerolínea más permisiva es Vueling, que acepta hasta 10 kg combinados entre mascota y transportín. Esto marca la diferencia para razas como el bulldog francés pequeño o el Westie.

Otras aerolíneas son todavía más restrictivas. Iberia, Air Europa o Air Nostrum bajan a 8 kg en total el límite por mascota, lo que significa que si tu perro pesa 7,5 kg tendrás que buscar un transportín ultraligero de tela, porque si te pasas, irá a la bodega.

¿Qué pasa si tu mascota viaja en bodega? 

Si tu peludo es mediano o grande, viajará en una zona climatizada y presurizada de la bodega. Aquí no hay margen para el error:

  • Transportín IATA: es obligatorio. Debe ser rígido, con tornillos metálicos (no clips de plástico que pueden saltar con un golpe) y una puerta de rejilla metálica.
  • La regla del espacio: tu mascota debe poder ponerse de pie sin tocar el techo con las orejas y darse la vuelta cómodamente. Si el personal de tierra ve que va justo, denegarán el embarque por crueldad animal.
  • Agua: debes acoplar un bebedero a la puerta de rejilla y un embudo accesible desde fuera para que el personal pueda rellenarlo.

Prohibidos los perros de morro chato (braquicéfalos)

Ojo si tienes un bulldog, bóxer, carlino o pekinés. Debido a sus problemas respiratorios, la mayoría de aerolíneas prohíben terminantemente que viajen en bodega por el alto riesgo de asfixia o golpe de calor. Solo podrán volar si caben en cabina; si no, tendrás que buscar alternativas de transporte.

Qué llevar en la maleta para viajar

Hacer la maleta para viajar con tu mascota es un arte de precisión. El objetivo es encontrar el punto medio entre reducir tu volumen de equipaje sin pasarte, mientras aseguras la seguridad y la salud de tu peludo. Hagamos un repaso sobre lo esencial:

Nutrición y tranquilidad

Viajar ya supone un estrés fisiológico, así que no es el momento de innovar con la dieta. El cambio brusco de comida es la causa principal de malas digestiones vacacionales. Para evitarlas, calcula las raciones exactas de su pienso habitual y añade un margen de seguridad de unos días extra por si surgen imprevistos en el retorno. 

A nivel emocional, su ancla es el olfato: lleva su manta de siempre sin lavar. Ese olor a hogar actuará como un potente ansiolítico natural cuando tenga que dormir en una habitación extraña.

Evita que se pierda

Si tu plan incluye soltar a tu mascota en la naturaleza, un localizador no es un lujo, es una necesidad. Para un uso general, puedes usar algunas marcas como Tractive GPS o Weenect. Si tu mascota es un todoterreno que se mete en ríos y zarzas, busca opciones con carcasa de acero y resistencia total al agua (como el IP68).

Higiene y cuidados con el botiquín

Opta por kits de viaje compactos con champú en seco y toallitas higienizantes, ya que ocupan lo mismo que un par de calcetines y te pueden sacar de más de un apuro. 

Un consejo muy extendido en internet y muy cierto es: lleva el triple de bolsas para heces de las que crees que vas a usar, nunca sabes con qué imprevistos digestivos te vas a enfrentar.

Respecto a la salud, un pequeño neceser bien planeado evita visitas innecesarias al veterinario local. Lo imprescindible incluye unas pinzas para garrapatas, clorhexidina en spray y vendas cohesivas para proteger heridas.

Si quieres un extra, añade monodosis de suero fisiológico para limpiar los ojos de arena o polvo y, muy importante, consulta a tu veterinario sobre la posibilidad de llevar un corticoide de urgencia por si sufriera una reacción alérgica fuerte lejos de una clínica.

 

Viajar con tu mascota exige un esfuerzo extra, pero la recompensa supera a la logística. Ver a tu perro correr por una playa por primera vez, compartir una ruta de montaña, o tenerlo durmiendo a tus pies mientras cenas, crea un vínculo que no se consigue en la rutina del día a día. Si te ha servido este artículo sobre el cuidado de tus mascotas, no dudes en consultar el resto de contenidos de nuestro blog. ¡Te esperamos!